Cómo
contar cuentos infantiles a tu hijo
Apunta
estos consejos e introduce a tu hijo en un mundo de fantasía y aprendizaje.
Las
historias que cuentes a tu hijo deben transmitir valores humanos y tener un
final constructivo para que aprenda de ellas.
Un
cuento es un relato corto que está lleno de fantasía y que ha de contarse de
una sola vez. Leer a un niño un cuento cada noche es muy productivo para el
desarrollo creativo del niño. Gracias a esta dinámica al niño le terminará
gustando el momento de ir a la cama, se relajará y se dormirá rápidamente.
¿Qué cuentos contar?
A
la hora de decidir qué cuento vamos a contar hemos de tener en cuenta algunos
aspectos. En primer lugar tener en cuenta la estación del año o el tiempo
atmosférico en el que nos encontramos.
También
es muy importante que, si queremos contar un cuento, primero tenemos que
creernos la historia que vamos a contar, los valores que transmite porque, de
lo contrario, no sabremos transmitirlo. El psicólogo Charan Díaz Arquillo
afirma que: “Un cuento puede llegar a influir en la personalidad de quien cree
en él, o de quien aprende algo de él”.
Díaz
Arquillo desde su experiencia como psicólogo, también nos contó que: “La mejor
manera de contar cuentos es con amor, es decir, con interés verdadero, con
ganas de compartir el tiempo transmitiendo ésa historia y tratando de
convertirla en una influencia positiva para quien te escucha”. También nos
especificó que los cuentos que se deben leer son “Los cuentos con un
aprendizaje rico en valores humanos y con un final constructivo”.
No
debemos tomarnos la tarea de contar el cuento como una obligación. Es
importante tener en cuenta el estado anímico en el que nos encontramos.
Asimismo
otro factor clave a considerar antes de contar un cuento es que decidamos si es
el espacio físico correcto y qué queremos contar. No se pueden contar cuentos
en el sofá, porque si el niño se acostumbra, solo querrá que sus padres le
cuenten cuentos en este lugar. El lugar idóneo es su cama, allí se relajará y,
posteriormente, se dormirá.
Por
otro lado, antes de comprar el cuento, tenemos que elegirlo de acuerdo a la
edad del niño. En la pasta del libro se debe indicar la edad de recomendación.
Trucos para contar bien un
cuento
Para
contar bien un cuento es muy importante que te centres en una idea única. Los
cuentos han de tener una estructura lineal, la historia empieza y termina. De
este modo, contribuiremos a captar la atención de los pequeños, que asimilarán
así más rápido el esquema narrativo de la historia que les contamos y, por
ende, la moraleja que éste lleva implícita.
El
tono de voz juega un papel importantísimo a la hora de contar cuentos. El
cuento ha de mantener siempre la tensión (no puede haber una bajada de tono).
Debemos intentar ser dulces y agradar al niño. Si contamos el cuento con un
tono de voz alto o estridente, es probable que al pequeño acabe por
desagradarle el cuento.
El cuento corporal
Existen
cuentos que son ideales para que sean relatados a través de la gesticulación.
Con este tipo de cuentos lo que pretendemos es que el niño sepa hacer un
reconocimiento segmentado de su cuerpo a través de una dinámica que potencie el
aprendizaje por descubrimiento. Eso si, sin obviar en ningún momento el aspecto
lúdico de la actividad.
Vamos
a ilustrar cómo gesticular un cuento con un ejemplo. El título del mismo tiene
miga: “El enano despistado de Blanca Nieves y los siete enanitos”. Un fragmento
del cuento dice así: “De los siete enanitos había uno que era muy despistado.
Como era así se quedó mirando un búho y con su despiste se quedó solo. Lloró y
quedó asombrado mirando una luz que resultó ser un hada; ésta le indicó dónde
estaba su casa. Y le dijo: “Es muy fácil encontrar tu casa, puesto que tu casa
está en tu propio cuerpo: tu pozo (y haces un circulito con los dedos de la
mano), tu azotea (señalas la cabeza), tus ventanas (los ojos); tus antenas (las
orejas), tu puerta (la boca), tus tuberías (la nariz), tus escaleras (las
piernas)”.
En
definitiva, existen muchos tipos de cuentos donde elegir: el cuento
tradicional, el cooperativo, el cuento canción, el cuento juego, el cuento
mágico, aquel que es rico en valores, entre otros. Ahora no tienes excusa para
perfeccionar tu técnica.
FUENTE:
Familia
Paso a Paso
