EL BRUXISMO NOCTURNO EN NIÑOS SE
DA DE FORMA INCONSCIENTE
El tratamiento consiste en
corregir los factores que propician este hábito, en algunos casos se puede
considerar la intervención de un sicoterapeuta
El bruxismo es el hábito de
apretar y rechinar los dientes, y puede darse tanto en el día como por la
noche. El diurno puede ser consciente, en cambio el nocturno es inconsciente y
es producido por la contracción rítmica, repetitiva y violenta de los
maseteros, los músculos de masticación dando como resultado un rechinamiento
audible imposible de reproducir si se está despierto. Normalmente sucede en los
primeros momentos del sueño y cesa cuando éste es más profundo.
“El bruxismo en los niños suele
aparecer entre los cuatro y seis años, pero normalmente desaparece con el paso
de los años, cuando salen las muelas y dientes permanentes, aunque en
ocasiones, se sigue padeciendo en la edad adulta. Este hábito puede ocasionar
desgaste, deterioro dental además de enfermedades en las encías”, explicó la
odontóloga María Eugenia Salazar Roa.
Algunos padres no perciben que
sus hijos son bruxistas, y es el pediatra o el odontólogo el que lo detecta por
el desgaste de las piezas dentales. Los niños pueden o no tener dolor en las
encías, dientes, músculos o articulación de la región bucal, pero si los
tuviera, deberá visitar el odontólogo para descartar o diagnosticar el
problema.
“Todavía no se conocen cuáles son
los motivos del bruxismo, pero lo achacan a estados de estrés emocional, la
ansiedad, la postura al dormir, los parásitos o a ciertos trastornos. El
tratamiento consiste en corregir los factores que propician este hábito, en
algunos casos se puede considerar la intervención de un psicoterapeuta. Si hay
situaciones de estrés se deben realizar técnicas de relajación muscular,
reducir el estrés o la ansiedad puede reducir el problema. Si hay factores
anatómicos alterados, será el especialista dental el que dictamine el
tratamiento”, aseguró la especialista.
Es una buena medida el utilizar
protectores dentales para ir a dormir, son unos accesorios especiales de goma
que ayudan a prevenir el desgaste de los dientes. También puede favorecer que
el niño no haga ejercicios extenuantes ni que vea violencia en la televisión.
Un baño relajante antes de irse a dormir le ayudará a relajarse y si por la
noche los padres escuchan el rechinar de los dientes del pequeño, se debe
cambiar de posición.
Causas
La causa principal del bruxismo
es psicológica, aunque otros factores pueden contribuir a este problema, como
un alineamiento anormal de los dientes superiores e inferiores (maloclusión).
“Se ha sugerido que el problema
es la expresión inconsciente y física de emociones que no se reconocen o
expresan libremente, como ansiedad, frustración o ira. Puede ocurrir en niños
que están comenzando a hablar pero no pueden expresar sus sentimientos. El
bruxismo es más frecuente entre personas con un alto nivel de estrés y una
personalidad tipo A (persona competitiva, agresiva y que concede una gran
importancia al logro)”, aseveró Salazar Roa.
En los niños, puede estar
relacionado con la edad y el desarrollo. Entre las causas en niños se han
citado las siguientes: maloclusión, ansiedad y estrés, alergia, ira, o una
respuesta a un dolor de oídos o de dientes. Es bastante frecuente en niños
normales de 5 y 6 años y es sobre todo frecuente en niños con retraso mental.
La mayoría de los niños superan este problema antes de tener los dientes de
adultos.
Factores de riesgo
Entre los factores que pueden
incrementar el riesgo de padecer bruxismo se encuentran las emociones, como
ansiedad, ira y frustración.
“Es común en niños pequeños,
aunque suele desaparecer después de los diez años. En los adultos es más
frecuente entre la adolescencia y los 40 años. A partir de esa edad suele
empezar a desaparecer. El uso de café, tabaco, cocaína o anfetaminas parece
incrementar el riesgo de bruxismo en adultos”, concluyó la odontóloga.
Tratamiento
En la mayoría de los casos no es
necesario un tratamiento, aunque si el problema es severo, entre las opciones
de tratamiento se encuentran las siguientes:
Sicoterapia: Si el bruxismo es debido a problemas de estrés,
ansiedad, ira, etc. Un sicólogo puede ayudar a solucionar el problema mediante
técnicas de manejo del estrés y otras técnicas sicológicas adecuadas a cada
caso particular. También puede enseñar técnicas conductuales para acabar con el
hábito de rechinar los dientes.
Biofeedback: Es una técnica utilizada por algunos sicólogos y otros
profesionales de la salud que consiste en colocar electrodos en diversas partes
del cuerpo para monitorizar las respuestas fisiológicas (en el caso del
bruxismo, se usan electrodos para monitorizar las respuestas fisiológicas ante
el estrés, como la respuesta de rechinar o apretar los dientes) y que devuelven
la información a través de señales visuales o auditivas. Con esta información
se empieza a conocer la asociación entre el rechinar de dientes y el estrés y
se aprende a cambiar el comportamiento.
Protección dental: En los casos más graves, es necesaria la
colocación de una protección dental de resina o plástico, conocida como férula
de descarga, para impedir la lesión permanente y desfiguración de los dientes.
La férula elimina el dolor de mandíbula, de cabeza o de oídos, así como otras
molestias que puedan haber aparecido debidas al desgaste de la musculatura de
la mandíbula.
Evitando así el cambió total de
las piezas dentales en el caso de los adultos.
Complicaciones
En la mayoría de los casos, el
bruxismo no produce complicaciones, pero cuando es severo puede ocasionar:
-
Daños en los dientes o mandíbula, dislocación
mandibular.
-
Dolores de cabeza por tensión muscular.
-
Dolor facial.
-
Insomnio debido al dolor.
-
Trastornos en las articulaciones temporomandibulares
(situadas al lado de los oídos)
-
Agravación de otros problemas dentales o mandibulares
previos.
Causas
-
Maloclusión.
-
Ansiedad y estrés.
-
Alergia.
-
Ira, o una respuesta a un dolor de oídos o de dientes.
Es bastante frecuente en niños
normales de cinco y seis años y es sobre todo frecuente en chicos con retraso
mental. La mayoría de los pequeños superan el problema antes de tener los
dientes de adultos.
FUENTE: Tiempo
Pyme
