La relación enfermedades
cardiovasculares y embarazo se está incrementando, al parecer son la principal
causa de muerte materna en Europa durante el embarazo, pero aún hay más, los
datos muestran que cada año el número de decesos aumenta. Así se concluye en un
estudio desarrollado por el grupo de trabajo de la Sociedad Europea de
cardiología (ESC) sobre la gestión de las enfermedades cardiovasculares.
Los especialistas han publicado
una serie de directrices para los médicos y especialistas sobre cómo se debe
actuar ante las enfermedades cardiovasculares en el embarazo, material con el
que se pretende poner freno al creciente índice de mortalidad. Los expertos
indican que esta serie de directrices llegan en un momento oportuno, el
incremento de la relación enfermedades cardiovasculares y embarazo guarda
también relación con el retraso de la edad para tener el primer hijo, y en
consecuencia se incrementa el riesgo de sufrir otras enfermedades y trastornos
como pueden ser el sobrepeso y la obesidad, la hipertensión o la diabetes. Las
directrices serán presentadas el próximo 30 de agosto durante el Congreso ESC
2011 que ha dado comienzo hoy en París y que finalizará el próximo 31 del
presente mes.
En estas directrices se muestra
que la evaluación de riesgos, el asesoramiento y seguimiento de las futuras
mamás, etc., se pueden realizar desde la Atención Primaría de Salud, siempre y
cuando se sospeche o confirme que se sufre algún tipo de enfermedad
cardiovascular. En el caso de mujeres que tengan alto riesgo de sufrir este
tipo de enfermedades, los expertos recomiendan el seguimiento por parte de un
centro especializado. Se puntualiza que tanto los diagnósticos como las
intervenciones deben llevarse a cabo por especialistas que cuenten con
experiencia en el tratamiento de mujeres embarazadas con enfermedades
cardiovasculares.
El grupo de expertos indica que
una de las enfermedades más frecuentes es la enfermedad cardíaca congénita cuya
incidencia se establece entre un 75 y 83 por ciento de las mujeres que están
embarazadas y sufren enfermedades cardiovasculares, también destacan que los
trastornos hipertensivos son los más frecuentes, problemas médicos como por
ejemplo la preeclampsia (una de las más graves), podéis conocer más detalles de
este tipo de trastornos a través de este enlace.
Las directrices citadas se
presentan en ocho grupos, miocardiopatías, enfermedad de la aorta, arritmias,
enfermedad valvular cardíaca, cardiopatía congénita, trastornos hipertensivos,
tromboembolismo venoso y finalmente enfermedad coronaria. Junto a las
directrices se incluyen otros apartados como el dedicado a los medicamentos y
fármacos para el tratamiento de las mencionadas enfermedades durante el
embarazo, recomendaciones sobre cómo llevar a cabo el tratamiento y seguimiento
médico, o la intervención en el caso de que fuera necesario. También se
proporcionan recomendaciones sobre la actuación durante el parto y el posparto
para garantizar el bienestar de la madre.
Hay mucho más que destacar, se
pondrán al descubierto algunas cuestiones que no parecen estar muy claras, como
por ejemplo la evaluación de un riesgo que puede ser o no aceptable cuando
existe una hipertensión pulmonar severa, problema que representa una severa
contraindicación en el embarazo dependiendo de su gravedad. En unos días se
darán a conocer las directrices y las conclusiones, información que se
convierte en una guía útil para los profesionales médicos en el tratamiento de
la enfermedad cardiovascular durante el embarazo.
FUENTE: Pequelia
