LOS NIÑOS QUE TOMAN LECHE CRUDA
TIENEN MENOS ASMA Y ALERGIAS
Los niños en edad escolar que
toman leche cruda son menos propensos a desarrollar asma y alergias que
aquellos que beben leche pasteurizada, según reveló un amplio estudio europeo.
Una investigación observacional
como ésta no puede demostrar que los efectos se deban a la leche cruda, pero
los expertos creen que el calor del proceso de pasteurización está destruyendo
ciertas proteínas de la leche que podrían ser útiles para que los niños
desarrollen sus sistemas inmunes.
No obstante, los científicos no
pretenden que las personas empiecen a darle a los niños leche cruda. "El
consumo de leche cruda es un arma de doble filo", dijo a Reuters Health
Georg Loss, investigador del Instituto Suizo de Salud Pública y Tropical en
Basilea, que trabajó en el estudio.
"Por un lado es protectora
del desarrollo de asma y alergias, pero por otro implicaría serios riesgos para
la salud debido a microorganismos dañinos", explicó.
El año pasado, por ejemplo,
científicos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de
Estados Unidos (CDC, por su sigla en inglés) relacionaron a la leche cruda con
un brote de Escherichia coli en Connecticut que en el 2008 hizo que cuatro
personas fueran internadas por enfermedad grave.
Los CDC advirtieron contra el
consumo de leche cruda luego de saber de este nuevo estudio, que fue publicado
en internet en Journal of Allergy and Clinical Immunology.
"Desde la perspectiva de los
CDC, la leche cruda puede portar bacterias peligrosas y otros gérmenes que
pueden provocar enfermedad severa e incluso la muerte", señaló a Reuters
Health la investigadora Hannah Gould.
"Si bien es posible contraer
una enfermedad alimentaria por el consumo de muchos alimentos, la leche cruda
es uno de los más peligrosos de todos", agregó.
Aunque estudios previos hallaron
menos asma y alergias entre los niños que bebían leche cruda, el nuevo trabajo
es el primero en detectar los componentes exactos de la leche que ejercerían la
protección.
En zonas rurales de Alemania,
Austria y Suiza, los padres de 8.334 niños en edad escolar completaron un
cuestionario exhaustivo sobre el consumo de leche de granja y otras
exposiciones relacionadas con el ámbito rural.
Los investigadores también
obtuvieron muestras de suero de 7.606 de los chicos, y recolectaron 800
muestras de leche de los hogares de los niños.
Comparados con los niños que sólo
bebían leche almacenada comprada en comercios, aquellos que consumían leche cruda
tenían un 41 por ciento menos de posibilidades de desarrollar asma. También
tenían casi la mitad de probabilidades de desarrollar fiebre del heno, aún
teniendo en cuenta otros factores que serían relevantes.
Por otra parte, los niños que
bebían leche de granja hervida no tenían menos posibilidades de desarrollar
asma que aquellos que consumían leche almacenada.
El efecto protector estaba
relacionado con proteínas del suero de la leche, como la albúmina sérica
bovina, la alfa-lactoalbúmina y la beta-lactoglobulina.
"La pasteurización sigue
siendo una herramienta efectiva para desactivar microorganismos dañinos pero
simultáneamente destruiría proteínas séricas", dijo Loss.
"Los resultados darían lugar
a desarrollos tecnológicos que apunten a destruir los microorganismos
perjudiciales pero preservando los componentes beneficiosos de la leche. El
objetivo primordial es usar una leche segura y protectora para la prevención
del asma", concluyó.
FUENTE: Publico.es
