8/9/11

LOS PADRES Y LOS CELOS INFANTILES

Los celos son fantasmas que aparecen en la mente infantil. Sobre todo si se relaciona con el nacimiento de un hermanito. No admiten compartir afectos paternos con “intrusos”.

Es frecuente que los adultos se desconcierten o se comprometan emocionalmente ante la diversidad de conductas que van aparejadas a los celos. En general, una reacción tranquila de los mayores es una medida efectiva frente a cualquier problema con los hijos. Quizás ayude a adoptar esta actitud el saber que estas emociones son naturales en el desarrollo normal de un niño. Por otra parte, a veces ocurre que existe un concepto tan negativo de los celos, que se tiende a intentar suprimirlos nerviosa y urgentemente.

Si los padres manejan adecuadamente el problema, es probable que los resultados se vuelquen hacia un ángulo más favorable: junto con los típicos sentimientos de rivalidad, pueden aparecer esfuerzos por superar la situación y, consecuentemente, un progreso en la maduración. El estímulo provocador de los celos puede también despertar la conciencia de la existencia de los demás, y facilitar así la integración en la sociedad. Es también muy característico que los celos infantiles se presenten en relación a los hermanos o frente al padre del mismo sexo.