26/9/11

NIÑOS A DORMIR BIEN

Un sueño y una rutina inadecuados a la hora de ir a la cama cobran un precio al rendimiento de los niños de escuela primaria.


"La mayoría de los niños duermen menos de lo recomendado para su desarrollo intelectual, que se ve afectado por la falta de sueño, éste no puede recuperarse. Este es el primer estudio español en probar que perder horas de sueño y los malos hábitos afectan al rendimiento académico de los niños", aseguró en un comunicado de prensa de la Universidad Autónoma de Barcelona Ramón Cladellas, investigador de la facultad de psicología de la universidad.

Para llevar a cabo el estudio, los investigadores evaluaron los hábitos de sueño y las habilidades académicas de 142 niños de seis a siete años de edad, que asistían a distintas escuelas.

Cladellas y colegas encontraron que los niños dormían casi ocho horas cada noche, pero 69 por ciento de los niños no llegaban a casa hasta después de las 9 p.m. por lo menos tres noches por semana. Los niños también se iban a la cama tras las 11 p.m. al menos cuatro noches por semana.

La falta de sueño y los malos hábitos a la hora de acostarse tuvieron un efecto negativo significativo sobre ciertas habilidades relacionadas con el rendimiento académico. A menor grado, la falta de sueño también afectó adversamente habilidades relacionadas con la cognición, como la memoria, el aprendizaje y la motivación.

"Con este fin, la falta de horas de sueño distorsiona el rendimiento de los niños en el conocimiento lingüístico, las reglas de gramática y ortografía, y aspectos claves de la organización y comprensión de textos, para poner algunos ejemplos. Se trata de habilidades básicas, lo que quiere decir que si un estudiante desarrolla problemas en esta área a causa de la falta de sueño, podría tener una repercusión sobre todas las asignaturas", explicó Cladellas.

"Actualmente, hay mucha preocupación porque los niños están pegados a la televisión, las computadoras y los videojuegos, pero no se da la misma importancia a que se acuesten a la misma hora todas las noches", añadió. Los autores del estudio concluyeron que los niños de primaria deben tener buenas rutinas para irse a la cama y hábitos saludables de sueño que incluyan dormir al menos nueve horas por noche para ayudar a asegurar que tengan el mejor rendimiento en la escuela.