Cuándo los niños tienen miedo a los payasos
La primera vez que llevé a mi hija a un parque de diversión
fue un verdadero desastre. Frente a tantas luces y a tantos colores,
ella casi no parpadeaba, y si no fuera por un chico, vestido de payaso y
con una enorme nariz de pelota que paró para ofrecerle un caramelo,
todo seguiría siendo un escenario apacible y repleto de estímulos para
mi pequeña. Pero no ha sido así. Al ver el payaso, mi hija empezó y no
paró más de llorar. De una expresión llena de ilusión que llevaba en su
carita ella acabó mostrando su lado más miedo y aterrador.
Por qué algunos niños tienen miedo a los payasos

Coulrophobia o fobia a los payasos es muy común entre los niños, especialmente entre los más pequeños. Lo he notado en las fiestas o desfiles de carnaval, en los circos o en los parques, cuando algún payaso se acerca a los niños. Creo que el maquillaje
de colores fuertes que llevan los payasos, aparte de la vestimenta
llamativa y extravagante, sean la razón por la que los niños se asustan.
Es impresionante como el cerebro humano puede crear
verdadero pánico a algunas cosas que para otros pasan inadvertidas. De
los miedos que tenía mi hija cuando era muy pequeñita, creo que el de
payaso es uno de los que ha superado totalmente. Tanto es así que cuando
cumplió los 7 años de edad, nos pidió que trajera un payaso para jugar y hacer reír a sus amigos y a ella. Se lo pasaron de maravilla.
Los miedos de los niños
son irracionales y en su gran mayoría, temporales y pasajeros,
especialmente en sus primeros años de vida. Por eso es muy importante
que los padres tengan cautela cuando su bebé establezca algún contacto
con un personaje o a alguien que lleve un disfraz, ya que hasta los 3
años los niños no saben diferenciar la ficción de la realidad. No son
capaces de diferenciar si el payaso es un persona normal o si detrás de
su inmenso cabello y de su llamativa maquillaje se esconde a una persona
normal.
Tampoco hay que olvidarse que el miedo a los payasos no es
sólo cosa de niños. Hay adultos que no pueden ni verlos. Así que nadie
puede obligar a un niño a que entienda algo para el que no está
preparado. Poco a poco los niños lograrán entender qué es un disfraz e incluso a jugar a ser un payaso. Sólo necesitan sentirse seguros y comprendidos, nada más.
Fuente:GuiaInfantil.com