Un fuerte apoyo materno durante los primeros años de vida contribuye en el niño
a un mayor crecimiento del hipocampo, una región del cerebro determinante para
la memoria, las emociones y el control del estrés, según un estudio de
psicólogos estadounidenses.
Joan Luby y sus colegas de la Universidad de St. Louis
basaron sus conclusiones en diversas pruebas psicológicas realizadas a 92 niños
de entre 3 y 6 años de edad, según el trabajo publicado hoy por la Academia
Americana de las Ciencias y citado por la agencia de noticias alemana DPA.
Uno de los test de estrés consistió en dejar al alcance de
la mano de los chicos un regalo envuelto en papel de colores, que llamaba su
atención pero que no podían abrir hasta pasados ocho minutos.
Además de estudiar las reacciones de los niños, los
científicos evaluaron también con un sistema de puntos la ayuda, dedicación y el
apoyo de las madres durante el tiempo de espera.
Unos tres años y medio más tarde se determinó en todos el
tamaño de su hipocampo por medio de tomografías de resonancia magnética, que
variaron en función del sexo del niño pero no de su edad o el estatus social de
los padres.
En cambio, los científicos descubrieron una fuerte
concordancia estadística en los tests realizados previamente para determinar el
"índice de dedicación" de las madres a sus niños.
La instantánea podría probablemente atribuirse también a la
dedicación prolongada a los niños, escribieron los científicos.
Esto demuestra, señalaron, que la dedicación y el apoyo de
la madre estimulan importantes regiones del cerebro y fomentan su desarrollo.
El hipocampo, un área de 3,5 a 4 centímetros vinculada con
la corteza cerebral y ubicada al interior del lóbulo, es de gran importancia
pues funciona como centro de memoria y aprendizaje.
Esta formación está relacionada con la memoria de corto
plazo y son sus neuronas las que ataca preferentemente la Enfermedad de
Alzheimer.
El área principal del hipocampo es especialmente sensible a
la falta de oxígeno (hipoxia), como la que puede provocar la ateroesclerosis, de
ahí que se la relacione con la pérdida de memoria que suele devenir con la edad.
Los especialistas indican que al disminuir la irrigación de
esas neuronas del hipocampo se pierde la memoria a corto plazo, por lo que es
necesario ejercitarlas.
Una dieta adecuada, rica en antioxidantes y baja en
colesterol, y la práctica regular de ejercicios físicos para mejorar la
oxigenación contribuyen al cuidado del hipocampo que, según el estudio divulgado
hoy, crece más si en los primeros años de vida el niño cuenta con el apoyo y
estímulo de su madre.
Fuente: La Nueva Provincia.com