Nadie ni nada sustituye a la madre y al padre
Cuando el bebé llora
en la cuna por las noches no es porque desea fastidiar o interrumpir el
sueño de sus padres. Sea por el motivo que sea, hambre, miedo
o enfermedad, el bebé llora porque esta es su forma de decir y de
reclamar la presencia de su mamá o papá. Los bebés y los niños necesitan
de la atención de sus padres y no solo que le den el pecho o el biberón, o el chupete o que lo lleven al médico. Me entiendes, ¿no?
Los padres deben estar con sus hijos

Te pregunto si me entiendes porque lo que quiero decir con
eso es que, como dice el refrán, el roce hace el cariño. Y yo añadiría
que el roce también construye el apego y vínculo familiar.
Tener hijos requiere muchas responsabilidades y compromisos que van
mucho más allá de sencillas decisiones y soluciones. Puedo ser una madre
informada, una experta en cuidado y en la educación de los niños,
pero si solo pienso en mis intereses personales y profesionales, y no
tengo tiempo de estar ni que sea unos minutos a solas con mis hijos al
día, ¿para qué los tengo?
Puedo ser la madre más generosa y bondadosa para mis hijos, pero si lo único que hago es comprarles juguetes y hacerles la comida que más les guste, y no tengo tiempo para jugar o compartir mesa
con ellos, para qué llenarles de caprichos… ¿no será que les estoy
intentando compensar con los regalos mi falta de atención y de cuidados
con ellos? Los regalos no pueden sustituir mi amor y mi papel de madre.
Los papás y las mamás son insustituibles
En medio a tantos compromisos y prisas del día a día, hay
padres que se están olvidando de lo esencial: de estar con sus hijos.
Los papás y las mamás son insustituibles. No pueden ser sustituidos por
los abuelos, tíos, cuidadoras, profesores, escuelas y colegios, clases extraescolares,
vecinos, por los padres de los amigos de sus hijos, ni por la
televisión, por Internet, ni por las consolas de vídeo, ni por bolsas de
patatas fritas, ni por nada ni nadie. Recuerda que la ausencia o la
desatención de los padres en la vida de los niños es una de las causas
de la depresión infantil
en pequeños de 3 a 5 años de edad. Siempre hay tiempo para que un padre
y una madre se pongan en el lugar de los hijos. Tal vez así entenderán
que para los hijos, su papá y su mamá son insustituibles.
Fuente:GuiaInfantil.com