Durante esta etapa debes hablarle acercando tu cara a la suya y que perciba el movimiento de tu boca. Sonríe constantemente y háblale para que se vaya acostumbrando a tu voz .
A partir de los
Desde los 6 meses en adelante cambiará el llanto por pequeños gritos y empezará a articular pequeñas sílabas como “ma”, “pa”. Te puedes ayudar de un espejo para que empiece a desarrollar el sentido del ser y aprender a reconocer su propio reflejo.
Debes empezar a decirle no: para ello emplea un tono distinto más fuerte y con más firmeza. Esto también lo puedes hacer con distintas palabras del tipo “tranquilo” –con un susurro- y “fuerte” con un grito. Las rutinas se las tienes que empezar a explicar entre los 8 y los 10 meses. Léele cuentos de animales o mejor llevale al zoo e imitad los sonidos que emitan los animalitos. Es importante que en todo momento lea tus labios.
El bebé encontrará la respuesta de su entorno alrededor del año y utilizará los sonidos para ello. Al principio será por imitación y poco a poco utilizará palabras concretas. Cuando estés leyendo una revista aprovecha y ríete cuando algo te resulte divertido y también felicítale cuando notes que te ha entendido.