20/8/14

No está demostrado que disminuir o retirar la lactosa de la dieta mejore una diarrea

“Hasta el momento no se ha podido demostrar que la disminución o retirada de la lactosa de la alimentación acelere la curación de la diarrea”. El trabajo que valoran los doctores M. Molina Arias y E. Ortega Pérez habla de posibilidad de beneficio de la reducción de la ingesta de lactosa en niños con diarrea aguda.

Estos pediatras del Hospital Infantil Universitario La Paz, y el Centro de Salud Maracena (respectivamente), han revisado un artículo llamado ‘Lactose avoidance for young children with acute diarrhoea’, realizado por varias Universidades y Centros especializados de Nueva York y el Reino Unido. En la gastroenteritis aguda infantil es frecuente que se produzca un descenso transitorio de lactasa en el intestino. Esto podría hacer que la diarrea durara más tiempo. Hasta el momento no se ha podido demostrar que la disminución o retirada de la lactosa de la alimentación acelere la curación de la diarrea. El trabajo valorado habla de posibilidad de beneficio de la reducción de la ingesta de lactosa en niños con diarrea aguda.

El estudio original busca todos los ensayos clínicos sobre el tratamiento de la diarrea en niños menores de cinco años. Los pacientes habían sido tratados con leche sin lactosa o baja en lactosa. No se han observado diferencias en variables como la necesidad de ingreso hospitalario o el grado de deshidratación.

Sólo se encontró que los niños que no tomaban lactosa tardaban algo menos en hacer una deposición normal (media de 18 horas de diferencia). En los estudios con dietas bajas en lactosa esta diferencia era aun menor

No obstante, cabe señalar que el estudio tiene tres limitaciones importantes:
La mayor parte de los niños proceden de estudios en hospitales (así que no se valora adecuadamente lo que ocurre con pacientes menos graves).

No se incluyen datos en países en vías de desarrollo.

La mitad de los estudios son anteriores a 1990.

Los médicos encargados de la revisión, reiteran que no parece recomendable retirar la lactosa sistemáticamente en niños menores de cinco años con gastroenteritis. Las razones son la recuperación espontánea en la mayoría de los casos, y que la única ganancia observada es bastante escasa (18 horas de media en la duración de la diarrea).

Fuente: http://www.pequesymas.com
Leer más: http://www.pequesymas.com/enfermedades-comunes/no-esta-demostrado-que-disminuir-o-retirar-la-lactosa-de-la-dieta-mejore-una-diarrea 

19/8/14

Cinco consejos para un cuarto de baño adaptado para los niños

A la hora de elegir muebles y complementos para la casa tenemos que tener en cuenta no solo a los adultos sino también a los niños, ellos son usuarios, no solo de su cuarto, sino también de los espacios comunes y por eso debemos tenerlos presentes en todo momento. 

Especialmente a la hora de acondicionar el cuarto de baño, si tenemos niños en casa o pensamos tenerlos en el futuro hay varias cosas que es importante que tengamos en cuenta.

Seguridad en el cuarto de baño
La seguridad es sin duda un aspecto fundamental en los hogares con niños pequeños. Por ejemplo, la piel de un niño es mucho más fina que la de un adulto y es por eso que puede ser interesante incorporar al baño un limitador de temperatura que permiten preajustar la el valor máximo de la misma.

Hay sistemas como la tecnología GROHE CoolTouch®, que crea una barrera de agua fría alrededor del agua caliente, o GROHE Turbostat®, que reacciona al instante a cualquier cambio en el suministro de agua caliente y fría para que la temperatura del agua sea constante durante toda la ducha que nos pueden ayudar.

Facilidad y sencillez en el uso de los grifos
Las griferías de lavabo deben ser fáciles de usar, incluso para manos pequeñas, de ese modo se podrá facilitar la independencia del niño desde edades tempranas y se favorecerá que el participe de forma activa en su aseo personal.

Un lavabo a la altura de los niños
Además debemos facilitar el acceso del niño al lavabo, para lo cual tenemos varias opciones, la de instalar un lavabo bajito junto al normal, que es una monada, aunque igual a largo plazo no es muy práctico, optar por un lavabo regulable en altura o simplemente complementar un lavabo normal con una pequeña escalera con un par de peldaños que suele ser la opción más fácil y la que más utilizamos.

Ergonomía en las duchas para toda la familia
El flexo de la ducha es fundamental para que esta resulte cómoda. Un flexo más largo hace que lavar el pelo de los niños resulte más fácil y cómodo para los padres. Además es importante que las barras de ducha dispongan de varias longitudes y que permitan sujetar el soporte de teleducha a distintas alturas, asegurando así una ducha cómoda para todos los miembros de la familia, por muy pequeños que sean.

Un diseño atractivo para los más pequeños
Finalmente está el tema de elegir accesorios con un diseño bonito, alegre o colorista que atraiga la atención de los niños. 

Espero que estos consejos os puedan resultar de utilidad. En realidad son pequeños detalles que no nos obligan a modificar el fondo del diseño y la distribución de nuestro baño, pero que harán que los niños se sientan mucho más cómodos a la hora de utilizarlo. Muchas veces creamos los espacios comunes solo para nosotros, sin tener en cuenta a los peques y es importante que pensemos también en ellos si queremos que se involucren en determinadas actividades y que disfruten mientras las realizan. ¿No os parece?

Fuente: http://www.decoesfera.com
Leer más: http://www.decoesfera.com/bano/cinco-consejos-para-un-cuarto-de-bano-adaptado-para-los-ninos 

18/8/14

Las personas con Síndrome de Tourette son tan normales con tú y como yo


Acaba de finalizar el mes de concienciación sobre el Síndrome de Gilles de la Tourette, y cualquier esfuerzo para aumentar la información es poco. Se trata de un trastorno neurológico que cursa con la aparición de tics, movimientos o vocalizaciones involuntaria. Éstos síntomas se presentan de forma rápida y repentina.

Este síndrome se hereda como gen (genes) dominante, y una persona que lo padezca tiene el 50 por cien de probabilidades de transmitirlo a uno de sus hijos en cada embarazo. Sin embargo, un porcentaje muy bajito de niños que heredan el gen, presentan síntomas graves que requieran atención médica. La probabilidad de sufrir el síndrome, dándose las condiciones para su transmisión, es mayor en chicos que en chicas. Fue Georges Gilles de la Tourette el primero en describir el trastorno a finales del siglo XIX. Algunas fuentes apuntan a problemas con ciertas sustancias químicas que ayudan en la conexión de las neuronas.

El afán por concienciar se debe a que es preciso dejar claro que la persona afectada no puede controlar los tics o movimientos, eso por una parte. Por otra parte, en ocasiones se cree que los pacientes con Síndrome de Tourette utilizan palabras vulgares, u otras frases o palabras inapropiadas (coprolalia). Esto podría originar una doble confusión ya que sólo a unpequeño número de pacientes se le puede atribuir esta acción, y también por que estas expresiones pueden contribuir a etiquetar de forma inadecuada.

El síndrome de Tourette empieza durante la niñez
Suele iniciarse entre los siete y los 10 años de edad, y los tics que se presentan puede ser simples o complejos.

El síndrome de Tourette no tiene que ver con el Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) - aunque pueden presentarse ambos a la vez -, que mueve a creer que se tienen que adoptar ciertos comportamientos.

Entre los tics simples se encuentran movimientos repentinos, breves y repetitivos que implican a más de un grupo muscular; se incluye el parpadeo y gestos visuales poco comunes. 

También se observan vocalizaciones sencillas como aclarar la garganta, olfatear o hacer gruñidos; y otros movimientos como sacudir cabeza y hombros.

Y en cuanto a los complejos, algunos parecen deliberados (retorcer el cuerpo, manosear objetos, olfatear); también se incluyen en este grupo muecas faciales que pueden aparecer a la vez que se tuerce la cabeza, o encogen los hombros. A veces se autolesionan (se muerden o se golpean) y dicen palabras fuera de contexto, u otras no admitidas socialmente (corporalia).

Todas estas expresiones son involuntarias por desconcertantes que parezcan

Diagnóstico del Síndrome de Tourette
Puesto que está considerado como una Enfermedad Rara, puede ser complicado conseguir un diagnóstico acertado. Pero es muy importante hacerlo porque en ocasiones el entorno malinterpreta los síntomas, y los perciben con temor o inquietud; y en el entorno suele ocurrir que se origina rechazo por parte de sus compañeros o amigos, incluso de profesores o monitores.

Además de los tics, las personas con esta enfermedad, pueden presentar comportamientos asociados, aunque no siempre es así. Entre los problemas especiales se encuentran las obsesiones, deficiente control de la ira, pocas habilidades sociales, asociación con TDAH y compulsiones (o rituales).

Según he leído, el primer síntoma suele ser un tic facial, aunque a veces el desarrollo del síndrome empieza con síntomas de movimientos y sonidos. Los pacientes pueden llegar a presentar tics motores variables en expresión y duración; e incluso pueden aparecer tics sensitivos (picor, presión). En Medline Plus nos cuentan que la peor época podría ser la adolescencia, aunque después la enfermedad mejoraría.

Afrontando el presente con el Síndrome de Tourette
Los expertos de Kids Health, afirman que cuando los niños o adolescentes desarrollan y mantienen algún tipo de afición que mantiene su atención, los tics se suavizan y son menos frecuentes. En concreto el deporte y el ejercicio físico (pero no sólo) movilizan la anergía mental y física que permite un mejor desarrollo de estos niños.

Las actividades creativas (música, escritura…) ejercen un efecto muy positivo también.
Por otra parte es importante considerar que aunque la mayoría de los tics no interfieren en la vida de los enfermos, el síndrome no tiene cura. Eso sí, las terapias pisológicas pueden ayudar a afrontar el estrés, aprender técnicas de relajación y exteriorizar los problemas.

La bibliografía habla también de la medicación para controlar tics y comportamientos asociados que pudieran estar interfiriendo en la vida escolar o demás aspectos de la vida cotidiana de los niños. Sin embargo, sólo un médico que pueda manejar este síndrome, debe recetar fármacos.

Los menores que padecen el síndrome, tienen capacidad de empatizar con las emociones de los demás, en especial con sus ‘iguales’ que tienen cualquier tipo de problemas. Por eso a veces se hace hincapié en la conveniencia de realizar trabajos voluntarios.

La información es control de la propia vida
Me gustaría desde aquí, y aunque el mes de sensibilización se haya acabado, aportar mi granito de arena para difundir este síndrome, y para reivindicar la normalidad de estas personas que no son diferentes a nosotros, y apoyando la inclusión - precisamente porque la sociedad somos todos 

Fuente: http://www.pequesymas.com
Leer más: http://www.pequesymas.com/enfermedades-cronicas/las-personas-con-sindrome-de-tourette-son-tan-normales-con-tu-y-como-yo 

17/8/14

¿Es la rutina una constante cuando eres padre?


Dicen que cuando eres padre no tienes tiempo para aburrirte. Cuando los hijos son pequeños su dependencia de nosotros es prácticamente constante, día tras día debemos estar ahí para cubrir sus necesidades básicas, como alimento y seguridad, pero también asegurarnos que reciben el cariño y la atención que merecen.

Todo ello hace que nuestro día a día gire entorno a ellos y que la mayoría de las veces entremos en una rutina de parque, juegos, baños, cenas y a dormir. ¿Es esta rutina una constante cuando eres padre?

Las rutinas en nuestra vida nos ayudan a que esta sea más o menos manejable. Cuando conocemos qué es lo que vamos a hacer en un determinado momento da una sensación de orden en nuestras vidas que a su vez nos trae una cierta sensación de seguridad. Pero cuando la rutina pasa de ser una constante en nuestras vidas a ser nuestra vida en sí puede traer consecuencias poco agradables.

No todo el mundo soporta de la misma forma la rutina
No a todos nos gusta hacer siempre lo mismo, de lunes a viernes una cosa, los sábados visitar a los abuelos, los domingos al parque y pasear. Esto que puede ser un planing perfecto para muchos, puede que haya otros que se sientan ahogados, o más bien podríamos hablar de sentirse encerrados.

Hay quien ha vivido toda su vida en un movimiento constante, que nunca ha hecho lo mismo durante una larga temporada y encontrarse con una vida más monótona puede hacerle tener sentimientos encontrados.

Los niños, ¿son los culpables?
Hay quien considera que ser padre obliga a cambiar el tipo de vida que llevas, que los niños necesitan cierta rutina para sentirse seguros y que estar todo el día de un lado a otro sin saber qué es lo que vendrá luego no es bueno para ellos.

Pero no creo que el problema sea de los niños, o al menos no toda la culpa. Saber que es lo que va a suceder a continuación puede ayudar en el día a día de un niño, saber que después de la merienda podrá jugar, o que el final del día vendrá marcado por un ratito con papá o mamá leyéndole un cuento, que al día siguiente podrá volver a ver a sus amigos de nuevo, etc. 

Todo eso hace que el niño se sienta seguro en su vida, sobre todo cuando va creciendo, pero si esto hace que terminemos convertidos en autómatas de nuestra propia rutina, seguro que ya no será muy divertido.

gestionar el dia a dia es complicado Es nuestro día a día, el cansancio acumulado, nuestros problemas que muchas veces dan vueltas a nuestra cabeza durante días, los que van provocando que nos metamos más y más en la rutina.

Estamos hasta arriba de jaleo y no necesitamos más, no tenemos ni ganas ni energías para ponernos a discurrir un juego nuevo o a reaccionar adecuadamente a sus tira y afloja o lo que es lo mismo a unos niños que están con las pilas a medias cuando nosotros estamos ya en la reserva.

La pescadilla que se muerde la cola
Es justamente esta falta de energía la que hace que entremos en la rutina y la rutina la que hace que cada vez le dediquemos menos energías a nuestro día a día. Y así cada vez nos cuesta más quedar con amigos a tomar algo o simplemente a compartir una tarde de parque o una merienda en casa.

Esa rutina es la que poco a poco se va afincando y haciendo dueña de nuestras vidas de forma que quedan reducidas a ser meros pasajeros de un tren que llevan otros.

No creo que el ser padres o no afecte a que nuestras vidas sean monótonas, de hecho los niños son lo menos monótono que existe y nos corresponde a nosotros encontrar la forma de realizar esos pequeños cambios en nuestro día a día que harán que nos sintamos más felices.

Fuente: http://www.bebesymas.com
Leer más: http://www.bebesymas.com/ser-padres/es-la-rutina-una-constante-cuando-eres-padre 

16/8/14

La mayoría de accidentes infantiles son evitables: Decálogo para su prevención


‘Los accidentes están entre las tres primeras causas en menores de 14 años, la mayoría de ellos son evitables, en tanto se podría haber hecho alguna cosa para que no ocurrieran’.

Este es el primer punto de un decálogo preventivo publicado por AEPAP, Fundación Mapfre y tres entidades más. Es muy importante divulgar esta información, porque según nos contaba hace meses Mari Angeles Miranda, el European Child Safety Alliance, maneja cifras según las cuales el 70 por cien de los accidentes infantiles precisa de algún tipo de atención o cura. A continuación, exponemos los restantes 9 puntos de ese decálogo:

En cada edad la forma de prevenirlos es diferente. En los niños pequeños la casa ha de ser un espacio seguro y vigilado por los adultos. No dejes nunca solo en casa a un niño pequeño. A los niños mayores hay que enseñarles a protegerse.

En casa: protege las ventanas con rejas o cierres de seguridad y no pongas sillas ni muebles bajos delante. Pon barandillas en las escaleras. Protege los enchufes, estufas y braseros. Usa los fuegos de detrás en la cocina. No cocines con el niño en brazos. Ten cuidado con la temperatura del agua del baño y no dejes solos a los niños pequeños en la bañera. Protege las esquinas de mesas y muebles. Pon topes a las puertas...

Con los objetos que les rodean también se accidentan. Pueden: caerse del cambiador, la trona o la sillita de paseo. Atragantarse con partes pequeñas de juguetes o con un globo. Tragarse una pila de botón. Revisa los juguetes, envoltorios y otros objetos con los que juegan los niños. Consulta la guía de seguridad de productos infantiles potencialmente peligrosos.

Los medicamentos y tóxicos: no los dejes donde un niño pueda alcanzarlos. No le digas que los medicamentos son caramelos. Usa siempre el medidor del jarabe en vez de cucharas de cubertería. Nunca guardes productos de limpieza o tóxicos en envases de agua o refresco, ¡los niños pueden beberlo! 

En otras casas y lugares donde el niño acuda con frecuencia: en casa de los abuelos, de otros familiares, en la guardería, en la escuela. Asegúrate de que en todas ellas el entorno es seguro.

En el coche: utiliza siempre y correctamente una sillita o sistema de retención homologado y adecuado a su peso y estatura. Ha de estar bien instalada. No debe haber holguras entre el cinturón y el cuerpo del niño, por eso es mejor que no lleve puestas prendas gruesas. Si van en transporte escolar, deberían llevar sistemas de retención. Dale buen ejemplo poniéndote el cinturón siempre.

En los espacios de ocio: el parque, polideportivos, plazas, los columpios, juegos, porterías, deben estar bien anclados y cumplir con las normas de seguridad. El suelo en los espacios para niños pequeños debe ser de materiales blandos.

En bicicleta o andando: ponle el casco para montar en bici, y dale buen ejemplo poniéndotelo tú también. Sé prudente y paciente y enséñale a cruzar la calle correctamente tanto en bici como andando.

En piscinas, playas y otras zonas de baño: no pierdas de vista a los niños pequeños. Las piscinas privadas deben vallarse por todos sus lados y mantener la puerta cerrada cuando no esté un adulto vigilando.

La prevención es necesaria, aunque para llegar a ella es necesario una mayor conciencia, y la adopción de hábitos mediante los cuales abordar esta problemática.

No olvidéis que con la llegada del verano debemos incrementar nuestra atención para prevenir cualquier tipo de accidentes: ahogamientos y caídas desde gran altura (por tener las ventanas abiertas) entre ellos.

Fuente: http://www.pequesymas.com
Leer más: http://www.pequesymas.com/accidentes/accidentes 

15/8/14

Decálogo de la prevención de accidentes infantiles


Hace poco os hablábamos de los accidentes infantiles en la población española y cómo, en general, los padres no nos sentimos responsables de ellos, incluso aunque en ocasiones se deja a los niños pequeños solos en el hogar.

Pues bien, se trataba de reflexiones acerca de un estudio sobre los accidentes en la población infantil realizado por la Asociación Española de Pediatría de Atención primaria y la Fundación Mapfre y con este motivo la AEPap ha elaborado su decálogo de la prevención de accidentes infantiles.

Forma parte del conjunto de documentos que, bajo el título de “Decálogos”, la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria está creando en el ámbito de la promoción y educación para la Salud.

Se editan en formato de carteles y tarjetas para su difusión desde las consultas de pediatría de Atención Primaria y en documento pdf descargable desde la web Familia y Salud y de la propia AEPap.

También desde aquí nos hacemos eco de estos interesantes decálogos avalados por profesionales, como el dedicado a la alimentación infantil, los decálogos de la fiebre y la tos, decálogo del asma...

Decálogo prevención accidentes


Cómo prevenir los accidentes infantiles
Veamos a continuación cuáles son los diez puntos para la prevención de accidentes infantiles enlazando a nuestros archivos para que ampliéis información sobre cada tema:

Los accidentes son una de las causas más frecuentes de muerte en niños: están entre las tres primeras causas en menores de 14 años. Sin embargo, la mayoría de accidentes infantiles son evitables. En caso de emergencia llama al 112.

En cada edad la forma de prevenirlos es diferente. En los niños pequeños la casa ha de ser un espacio seguro y vigilado por los adultos. No dejes nunca solo en casa a un niño pequeño. A los niños mayores hay que enseñarles a protegerse.

En casa: protege las ventanas con rejas o cierres de seguridad y no pongas sillas ni muebles bajos delante. Pon barandillas en las escaleras. Protege los enchufes, estufas y braseros. Usa los fuegos de detrás en la cocina. No cocines con el niño en brazos. Ten cuidado con la temperatura del agua del baño y no dejes solos a los niños pequeños en la bañera. Protege las esquinas de mesas y muebles. Pon topes a las puertas...

Con los objetos que les rodean también se accidentan. Pueden: caerse del cambiador, la trona o la sillita de paseo. Atragantarse con partes pequeñas de juguetes o con un globo. Tragarse una pila de botón. Revisa los juguetes, envoltorios y otros objetos con los que juegan los niños. Consulta la guía de seguridad de productos infantiles potencialmente peligrosos.

Los medicamentos y tóxicos: no los dejes donde un niño pueda alcanzarlos. No le digas que los medicamentos son caramelos. Usa siempre el medidor del jarabe en vez de cucharas de cubertería. Nunca guardes productos de limpieza o tóxicos en envases de agua o refresco, ¡los niños pueden beberlo! No dudes en llamar al teléfono de Información Toxicológica: 91-5620420 si el niño ha tomado algo.

En otras casas y lugares donde el niño acuda con frecuencia: en casa de los abuelos, de otros familiares, en la guardería, en la escuela. Asegúrate de que en todas ellas el entorno es seguro.

En el coche: utiliza siempre y correctamente una sillita o sistema de retención homologado y adecuado a su peso y estatura. Ha de estar bien instalada. No debe haber holguras entre el cinturón y el cuerpo del niño, por eso es mejor que no lleve puestas prendas gruesas. Si van en transporte escolar, deberían llevar sistemas de retención. Dale buen ejemplo poniéndote el cinturón siempre.

En los espacios de ocio: el parque, polideportivos, plazas, los columpios, juegos, porterías, deben estar bien anclados y cumplir con las normas de seguridad. El suelo en los espacios para niños pequeños debe ser de materiales blandos.

En bicicleta o andando: ponle el casco para montar en bici, y dale buen ejemplo poniéndotelo tú también. Sé prudente y paciente y enséñale a cruzar la calle correctamente tanto en bici como andando.

En piscinas, playas y otras zonas de baño: no pierdas de vista a los niños pequeños. Las piscinas privadas deben vallarse por todos sus lados y mantener la puerta cerrada cuando no esté un adulto vigilando.

En fin, recordamos que la mayoría de accidentes infantiles son evitables, ¿no harías algo por prevenirlos? Mucha precaución, vigilancia y prudencia para seguir este decálogo de la prevención de accidentes infantiles.

Fuente: http://www.bebesymas.com
Leer más: http://www.bebesymas.com/consejos/decalogo-de-la-prevencion-de-accidentes-infantiles 

14/8/14

El ejercicio físico en la salud de los niños: se recomienda una hora diaria durante cinco días a la semana


En el marco del último Congreso Extraordinario de la Asociación Española de Pediatría, los pediatras han recordado que la actividad y el ejercicio físico son necesarios en el mantenimiento de la salud. Por eso se deben fomentar durante la infancia, a fin de prevenir patologías como la obesidad, y ayudar en el bienestar psicológico.

En general se debería practicar una actividad física de moderada a vigorosa una hora diaria durante almenos cinco días a la semana. Para cumplir ese objetivo no es suficiente con las horas de Educación Física, sino que los niños deben tener la oportunidad de practicar su deporte favorito, o jugar libremente. De cara al verano no resultará difícil, pero durante el curso escolar, hay ocasiones en las que debido a que el colegio queda muy lejos , o a la carga de deberes, … algunos peques lo tendrán complicado.

El ritmo que hoy en día seguimos (horarios, actividades extracurriculares, etc), no es nada facilitador

No podemos olvidar que el aumento de la obesidad en nuestro país, se relaciona con cambios en los hábitos como una menor actividad física y una mayor inactividad. Los expertos señalan que las actividades sedentarias no educativas no pueden exceder de dos horas diarias, teniendo en cuenta que el sedentario es un problema equiparable a hipertensión o tabaquismo.

Reiteramos la importancia de que los niños y adolescentes incorporen la actividad deportiva como un estilo de vida

Pero la actividad física no sólo se asocia a la salud, sino que permite potenciar determinadas capacidades y habilidades en los niños. Por ejemplo, entre los dos y los cinco años se puede estimular la percepción sensorial, coordinación motriz, y el sentido del ritmo, mientras que entre los seis y los 12 años, se busca el dominio y control del equilibrio, así como el perfeccionamiento de movimientos automáticos.

Parece ser importante mostrar diferentes deportes entre los 10 y los 11 años, e intentar evitar el abandono en la adolescencia.

Se habla mucho de promocionar el ejercicio físico en las escuelas, pero la familia también es muy importante en la transmisión de estos hábitos saludable, como ocurre con la alimentación.
En cualquier caso, para compensar el posible déficit de actividad física durante la semana, puede ser buena idea dedicar un tiempo el fin de semana para practicar senderismo en familia, potenciar deportes con participación de todos, o nadar en la playa / piscina.

Fuente: http://www.pequesymas.com
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