27/5/15

Lo absurdo de dejar a tu bebé durmiendo solo con un peluche, tu voz en una grabadora y algo que huele a mamá


Los bebés menores de 3 meses deben dormir, sí o sí, en la misma habitación que sus padres. Esto es una norma que tiene que ver con la seguridad del bebé, pues disminuye el riesgo de que le pase algo durante la noche. A partir de los 3 meses, son pocos los padres que deciden sacar a su bebé de la habitación, pero algunos lo hacen. Es sobre todo a partir de los 6 meses cuando muchos bebés "se van" ya a su habitación, y para ello los padres reciben o leen una serie de recomendaciones con el fin de conseguir que el cambio sea posible.

De lo de dejarles llorar ya ni hablo. Son numerosas las ocasiones en que os hemos expresado nuestra no adhesión a métodos que hacen sufrir a los niños en pro de una independencia que no necesitan, así que nos vamos a aquellas recomendaciones que tratan de ayudar a los padres a que sus hijos duerman solos, pero sin lágrimas. Hablo de ofrecerles un peluche que sirva como objeto transicional, de poner algún sistema con que pueda oírse la voz de mamá, como una grabación, y de dejarle alguna prenda de mamá, para que el olor le tranquilice. ¿Sirven? Quizás sí, pero a mi modo de ver son de lo más absurdo.

Son recomendaciones que hace unos días pude leer en el libro "La ciencia de ser padres", de Margot Sunderland (muy recomendable, aunque creo que está descatalogado), en que se explican como posible solución para aquellos padres que, sí o sí, quieren poner a su hijo a dormir solo. Algo así como "bueno, si os empeñáis, intentadlo, pero no le dejéis llorar, hacedlo así".

Un peluche al que abrazar
Lo primero que se comenta es lo de ofrecerle al bebé un objeto transicional, es decir, algo que ayude al bebé a separarse de sus padres, pero que no le deje totalmente solo. Suele ser un peluche, una mantita, un cojín,... algo que le acompañe y que el bebé tenga en cuenta como acompañante.

En lo personal, no soy muy amigo de ofrecer nada a los bebés, pero claro, es que en mi casa no ha habido separación y por lo tanto no ha hecho falta hacer ninguna transición. Cuando el mayor se fue a dormir solo tenía ya 6 años, así que no necesitó ninguna ayuda de ningún tipo, y cuando el mediano se fue a los 4 años compartía habitación con el mayor. Ojo, tienen sus muñecos y peluches en la cama, pero no tienen ninguna dependencia hacia ninguno de ellos.

Una grabación con la voz de mamá
Lo siguiente, una vez le has ofrecido algún acompañante que no le haga sentir solo (si es que a un peluche se le puede llamar acompañante), es lograr que el bebé se tranquilice oyendo tu voz. Por los estudios realizados con mamíferos se sabe que el simple hecho de escuchar la voz de mamá reduce los niveles de hormonas del estrés y le ayuda a tranquilizarse en caso de separación. Por eso se recomienda hacer uso de algún sistema que pueda reproducir una grabación con la voz de la madre, diciéndole cuánto le quiere, cantándole una nana o simplemente explicándole un cuento.

Una prenda con el olor de mamá
En la misma línea que la voz de mamá está el olor. Los bebés tienen un olfato magnífico y son muy capaces de reconocer el olor de mamá de entre varios olores. Por eso se recomienda darle alguna prenda que lleve impregnado el olor de la madre. Quizás hasta pueda ponérsele la prenda al peluche.

Un masaje antes de dormirse
Otra de las recomendaciones es la de darles un poco de contacto antes de dormir. Esto es acariciarles o bien hacerles un masaje relajante, porque les calma y les ayuda a dormir sintiéndose tocados, queridos, en contacto con mamá o papá. Hay hasta estudios hechos con niños de preescolar que demuestran que cuando reciben un masaje antes de dormir descansan mejor que cuando no lo reciben.

El invento perfecto para que el niño duerma: un clon de mamá
Después de haber leído todas las recomendaciones para lograr que el bebé duerma solo en su habitación sin lágrimas (o con lágrimas, pero haciendo todo lo posible por que no las derrame y se tranquilice), parece bastante claro que lo siguiente que debería inventar la industria de puericultura es una muñeca, una especie de clon de mamá a la que pudiéramos ponerle una camiseta con el olor de mamá, a la que le pudiéramos introducir una tarjeta SD con varias grabaciones de palabras bonitas de mamá que el bebé oiría antes de dormir y en caso de que se despertara con quejidos o llanto (la muñeca se activaría ante ello) y que fuera lo suficientemente suave y cálida como para actuar de objeto transicional.

De hecho, ni siquiera haría falta que fuera tan grande como mamá, pues las piernas y los brazos podrían obviarse. Incluso podría ser como a escala, más pequeña, porque total, las funciones seguirían ahí y los peluches que hoy en día acompañan a los bebés son más bien pequeños.

Absurdo, ¿verdad?
Suena muy absurdo, ¿verdad? Dan ganas de decir "madre mía, ¿quién compraría algo así?", pero la realidad es que muchos, muchos padres, ya lo compran sin saberlo. Cuando le dan a su bebé un peluche para que haga de acompañante, cuando graban la voz de mamá en una grabadora que le habla para que se duerma, cuando le dan una prenda que huele a mamá, cuando le dan un poco de contacto para que se duerma. Cuando hacen todo eso ya están comprando a la sustituta de mamá (y cuando digo mamá, digo también papá).

Y si esto es así, si las recomendaciones para que un bebé duerma tranquilo es engañarle para que más o menos piense que está con su madre o que, como mínimo, sienta que está acompañado, cuando en realidad está más solo que la una, ¿no será que lo que un bebé en realidad necesita es estar acompañado?

Es decir, ¿por qué los padres sacan a su bebé a su habitación? Normalmente lo hacen porque alguien les ha dicho que es positivo para ellos, que lo necesitan, que les ayudará en su independencia, que les hará crecer y desarrollarse como deben, que deben ya cortar el cordón umbilical imaginario que le une con sus cuidadores para empezar a ser una persona independiente, todo ello porque es lo que el bebé necesita. Los padres, claro, se lo creen y temen que dejando al bebé en la misma habitación pueda convertirse en un niño mimado, consentido e insoportable, nada autónomo y poco valiente. Creen que lo que de verdad necesita es dormir solo, porque es lo que les han hecho creer.

Sin embargo, la verdadera necesidad de un bebé no es esa. La verdadera necesidad, si para que duerma bien tenemos que poner a su lado un sucedáneo de mamá a pedacitos, es estar con su madre y con su padre, acompañado por personas humanas de carne y hueso, de las que hablan si hace falta, de las que huelen siempre igual, con un olor que no se va en toda la noche, de las que respiran y de las que pueden hacerte un masaje para que te duermas y pueden acariciarte por la noche si vuelves a ponerte nervioso o, simplemente, porque quieren hacerlo. De esas que te dan un besito en la mejilla porque llevan varios minutos viéndote respirar y mover los ojitos de un lado a otro mientras sueñas en cosas bonitas.

Esa es la verdadera necesidad y lo que en realidad le hará al bebé dormir tranquilo y sin lágrimas, necesidad que, de estar cubierta, no perjudicará en nada su autonomía, su carácter ni su desarrollo. Mas al contrario, cuanto más querido, apoyado y tranquilo se sienta, cuanto más protegido se sepa, más valor tendrá a la hora de tomar la iniciativa en otras cuestiones. 

Son los bebés que no saben cuándo vendrás, si estarás con ellos o no, si les acompañarás en caso de equivocarse los que, con el tiempo, dejan de tomar riesgos de ningún tipo: ¿para qué investigar si quizás me pase algo y mamá no está aquí para tranquilizarme? Y lo peor, el sentimiento de no sentirte apoyado y en consecuencia incapaz de hacer muchas cosas por falta de autoestima: ¿para qué tratar de hacer algo que no sé, si seguramente no seré capaz?

Vamos, sin irnos tanto por las ramas, repito la pregunta: ¿no será, si tenemos que poner trocitos de mamá junto al bebé para que duerma medianamente tranquilo, que en realidad lo que necesita un bebé es a su madre? ¿Y no será que a los padres también les beneficia tener al bebé cerca para pasar más tiempo con él, disfrutar de su compañía por la noche y enamorarse de nuevo cada vez que se lo quedan mirando, tranquilo, durmiendo a pierna suelta, con la confianza de que está seguro con ellos?

Fuente: http://www.bebesymas.com
Leer más: http://www.bebesymas.com/ser-padres/lo-absurdo-de-dejar-a-tu-bebe-durmiendo-solo-con-un-peluche-tu-voz-en-una-grabadora-y-algo-que-huele-a-mama 

26/5/15

¿Por qué es importante estimular la creatividad de los niños?

Razones y consejos para hacerlo
Muchos de vosotros os acordaréis de cuando erais pequeños y podíais jugar a múltiples juegos solo haciendo una pelota con el papel de plata de un bocadillo, u os imaginabais que erais los superhéroes de vuestra serie favorita y por un rato defendíais el mundo contra el mal. Todos estos juegos no solo nos aportaban diversión, sino que estaban contribuyendo en gran medida a la mejora de nuestra creatividad.

Todos nacemos con potencial creativo, pero es necesario ejercitarlo para que crezca. ¿Y cómo lo podemos conseguir en un mundo donde cada vez cuesta más ver jugar a un niño con un coche de cartón? En este artículo os damos algunas pautas para potenciar la creatividad de los niños y observamos los múltiples beneficios que conlleva.

Pero, ¡ojo! No penséis en la creatividad como una virtud ligada únicamente al mundo de las artes. Cada persona puede ser creativa de una manera concreta y en ámbitos diferentes de la vida. Por ejemplo en la cocina, las ciencias, la jardinería… Y es que el desarrollo de la creatividad puede aportar múltiples beneficios a nuestros hijos de cara a buscar soluciones y resolver problemas en el futuro, a socializar con los demás, a expresar sus emociones correctamente o mejorar su autoestima. En definitiva, a que sean felices en el mundo en el que viven.

Dicho esto, veamos los nueve consejos a poner en práctica:

Dadles la oportunidad de que sean creativos. Dejadles que investiguen, que se manchen. A muchos padres nos preocupa, por ejemplo, que nuestro hijo pinte las paredes. Todo es cuestión de encontrar un equilibrio; ¿por qué no acondicionar un espacio para ello donde podáis dejarle pinturas, cartones, plastilinas, cuentos, instrumentos, telas para disfrazarse? Es importante que todo esto les sirva para inventar situaciones, meterse en la piel de personajes, componer sus propias canciones, dibujar otros mundos. Mirad lo que hace nuestra payasa Patatusa en “La Isla Payasa” con solo un par de sillas y una mesa.

La isla payaso  de Ana SerzoDejadles “no hacer nada” y que aprendan solos a combatir su aburrimiento. Seguro que se les ocurren mil cosas con las que estar entretenidos. Dadles las herramientas y su creatividad hará el resto.

Elogiad sus creaciones y colocadlas a la vista; eso reforzará su autoestima.

No les dirijáis siempre, dejadles tomar decisiones. Esto es parte de su aprendizaje y de su propio descubrimiento del mundo. Permitidles, por ejemplo, que elijan a qué quieren jugar. Si tienen ideas nuevas o inesperadas, alabadlas.

Enseñadles también a pensar sin interrumpirles. Si tienen dudas, no les deis las respuestas rápidamente. Hagamos que ellos mismos intenten buscarlas y las piensen. Les ayudamos más haciéndole preguntas tipo: ¿tú qué crees?, ¿por qué piensas que es así? También les podemos cuestionar cosas para que reflexionen. Por ejemplo: ¿por qué crees que el cielo es azul? ¿En qué se parecen un león y un gato? Y algo que también puede ayudarles es practicar adivinanzas, jugar a palabras encadenadas… Dejarles pensar libremente les ayudará también a aprender a expresar sus emociones sin reparos.

Planteadles nuevas metas. Por ejemplo, que ayuden a cocinar. No importa que se equivoquen, todos aprendemos de nuestros errores y con el ensayo-error llegarán a la solución correcta usando su capacidad creativa. Por ejemplo, el simple hecho de cambiar el camino al volver del colegio puede ayudarles mucho con la búsqueda de nuevas rutas. El hecho de encontrar soluciones por sí mismos y dejarles darse cuenta de qué son capaces de hacer, desarrollará su autoestima y mejorará su autoconcepto.

Hacedles vivir nuevas experiencias. Llevadlos al campo, a museos… Inventad por ejemplo figuras con las nubes (como hace Hugo en nuestro video “Hugo y las nubes”). Jugar con otros niños en el parque mejorará sus relaciones sociales, serán flexibles a la hora de enfrentarse a distintos juegos, respetarán las ideas de los demás, propondrán cosas. Si tenéis oportunidad, llevadle a talleres de papiroflexia, globoflexia o teatro, aunque no debemos olvidar la cantidad de vídeos existentes en Youtube o las imágenes de manualidades en Pinterest: todo al alcance de la mano para acercar estas experiencias a nuestros hijos de manera fácil y económica. Los vídeos de espectáculos infantiles de teatro, magia y clown que proporcionamos en eSpectacularKids son ricos en contenido y generan en ellos una gran variedad de estímulos.

Los cuentos tienen mucha importancia. Leedlos con ellos cuando podáis. Utilizadlos para representar historias, pensar en otros finales, dibujar a los protagonistas… Considerad otras opciones: podéis crear los cuentos con ellos o darles, por ejemplo, tres elementos dispares e inventar una historia que incluya estas tres cosas. También podéis comenzar una historia y que cada uno la continúe diciendo solo una frase.

Limitad el uso de las tecnologías (móvil, tablet…). Sobre todo, elegid bien cuáles utilizan: es imprescindible que hagamos un filtro y que pongamos a su alcance aquellas que, sin dejar de aportarles diversión, les estimulan y potencian su creatividad.

Así que, ya sabéis, potenciar día a día la creatividad de nuestros hijos no sólo hace más fácil su entretenimiento diario sino que les enriquece y les forja para que cuando sean mayores se enfrenten con ingenio a todo tipo de situaciones. Pensad más en colores y no tanto en blanco y negro: las opciones son infinitas y nuestros hijos nos lo agradecerán en el futuro.

Autor: El rincón psicoeducativo
Fuente: http://espectacularkids.com
Leer más: http://espectacularkids.com/blog/es/por-que-es-importante-estimular-la-creatividad-de-los-ninos/

25/5/15

Guía rápida para el baño del bebé


Con un ser tan pequeñito y frágil entre los brazos, parece una misión complicada, pero no lo es tanto si sigues unos pasos básicos. Esta es una guía rápida para el baño del bebé, que esperamos que sirva a los papás primerizos o a aquellos que pronto van a serlo para disfrutar de este momento especial con su hijo o hija.

Acondiciona el cuarto de baño para que tenga una temperatura adecuada, especialmente si hace frío. En esos casos, alrededor de 24 grados es una temperatura indicada para que el bebé no se enfríe.

Ten todo lo necesario preparado. No hay que dejar al niño solo ni un momento, por lo que habremos de dejarlo todo a mano para no tener que salir del baño. Toalla o capa, jabón específico, esponja, pañal limpio, crema para el culete y cambio de ropa.

Comprueba la temperatura del agua con un termómetro de baño o con la parte interna de la muñeca o el dorso de la mano. El agua no debe estar fría ni quemar, aproximadamente la temperatura ideal es entre 34-37 grados centígrados.

Baño del bebé
Desnuda al bebé y limpia la zona del pañal antes de introducirlo en la bañera suavemente. Cuida que mantienes bien sujeta su cabeza. Las bañeras pequeñas o los adaptadores son ideales para los primeros meses. Si realizas el baño tú solo, coloca un brazo a su espalda de manera que el bebé apoye su cabeza en el antebrazo, sosteniéndole por la axila y hombro. El bebé queda semiincorporado y bien sujeto.

Con la mano libre, inicia el lavado desde arriba hacia abajo, empezando por la cabeza y acabando por los genitales (aquí os recordamos cómo ha de ser el cuidado de la vulva y del pene). Presta atención a las zonas que hay que revisar especialmente porque suelen acumular suciedad, sudor...: el cuello y la zona de la piel con pliegues (axilas, muslos, ingles…).

Utiliza un jabón neutro para la delicada piel del bebé. Probablemente no tenga demasiado pelo para tener que emplear champú, recuerda que no todos los cosméticos son adecuados para su piel y se desaconsejan lociones, champús y talcos.

Tras el baño hay que secar muy bien todo el cuerpo del bebé, especialmente entre los pliegues, sin frotar, preferiblemente con toallas de algodón.

Colócale el pañal y viste al bebé antes de que coja frío. Ya está limpito.

El baño en sí se ha acabado, pero podemos "aderezarlo" con música, canciones, juguetes de agua, algún masaje para hacer el momento más relajante... Cada bebé se toma los primeros baños de una manera, pero ya verás como no es complicado y al final acaba cogiéndole el gusto, ¡hasta puede que cueste sacarlos de la bañera!

Esperamos que esta guía rápida para el baño del bebé os sea de utilidad y disfrutéis del momento con vuestros pequeños.

Fuente: http://www.bebesymas.com
Leer más: http://www.bebesymas.com/consejos/guia-rapida-para-el-bano-del-bebe 

24/5/15

¿Por qué algunos bebés tienen las manos y los pies fríos y azulados?


Los primeros días con el bebé son días de conocerle, de examinarle, de saber cómo es su cuerpo, sus formas, de buscar lo que nos parece normal y lo que nos parece raro o que desconocíamos. Para tenerlo claro, hace unos meses os ofrecimos una entrada en que explicábamos cómo era el aspecto normal de los bebés al nacer, porque muchas veces nos llama la atención o nos asustan cosas que son perfectamente normales.

Algo de lo que no hablé en esa entrada y que algunos padres me preguntan es lo relacionado con el color de las manos y los pies, pues algunos bebés los tienen un poco azulados. Además, está el tema de la temperatura, y es que parece que por más ropa que le pongas al bebé, siempre tienen las manos y los pies fríos. A continuación os explicamos el porqué.
Inmadurez capilar

El colorcito azulado o violáceo de las manos y los pies en los primeros días responde a una inmadurez de los capilares. Algo así como si todavía no fueran capaces de llevar sangre suficiente a la superficie de sus partes más distales (las manos y los pies) y por eso no tienen aún el color rosadito que esperamos.

Pasados unos días, cuando todo funcione mejor, cuando llegue más circulación a las zonas más superficiales, tanto las manos como los pies se verán del color habitual.

¿Las manos y los pies fríos?
Sobre el tema de la temperatura de las manos y los pies ya hemos hablado en otras ocasiones. Es normal y es un poco por lo mismo. Como la circulación en las zonas más lejanas al tórax no es tan eficaz y como, de hecho, no usan las manos y los pies para nada aún, la temperatura es más fría que el resto del cuerpo.

Esto hace que las abuelas se pongan nerviosas y que piensen que llevas al niño desabrigado, pidiéndote que le pongas otra capa o poniéndoles directamente una manta encima, cuando probablemente no la necesitan. A este respecto ya os dijimos un día que si os veis en esa situación, no pongáis otro jersey, sino unos calcetines más gordos.


Fuente: http://www.bebesymas.com
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23/5/15

Cuándo, cómo y por qué (o no) cortarle el pelo al bebé


En lo que respecta a cortarle cosas al bebé, la pregunta más habitual es la que se refiere a las uñas, probablemente por eso de que crecen muy rápido y porque los niños se hacen auténticas desgracias faciales con ellas. Sobre el pelo los padres suelen preguntar poco, bien porque no se lo van a cortar, bien porque se lo cortan sin demasiadas dudas.

En realidad, no tiene mucho misterio, no es más que pelo que se puede cortar cuando uno quiera. Sin embargo, hay gente que lo hace para que salga más fuerte, o gente que simplemente no lo corta nunca. Por si estáis preguntándoos cuándo darle el primer corte de pelo a vuestro bebé hoy vamos a hablar de cuándo, cómo y por qué cortarle el pelo al bebé (o de por qué no hacerlo).

Nuestra primera vez
No es que lo que yo haya hecho aporte más o menos validez a lo que os explicaré a continuación, pero os lo comento para que sepáis cómo lo hicimos nosotros con nuestros hijos. En general, el primer corte de pelo de nuestros hijos sucedió en algún momento entre el año y los dos años de vida. Es decir, no hicimos nada hasta que vimos que el flequillo les molestaba en los ojos. Podríamos llamarle dejadez o simplemente que los veíamos muy guapos con el pelito largo, pero de bebé ya digo, no hicimos nada.

Será, probablemente, que pese a que se quedaron casi calvos, los seguíamos viendo guapos, porque ahora veo fotos de entonces y me digo "Dios mío, igual habría ido bien cortarles un poco el pelo".

Cuestión de estética
Es decir, que todo es una cuestión de estética, de que veas a tu hijo más o menos bien con el corte de pelo que lleva (o con el pelo sin cortar). Hay padres que enseguida que nacen les cortan el pelo porque así los ven mejor. Otros lo hacen porque creen que así el pelo les saldrá más fuerte. Esto es falso. El pelo no sale más fuerte por cortarlo, porque si así fuera los mayores, que nos lo hemos cortado unas cuantas veces, tendríamos pelos como alambres.

¿Que eso sí sucede si le afeitas el pelo? No, no, tampoco. Si afeitas el pelo al bebé le va a crecer exactamente igual, porque lo único que haces es cortarlo justo cuando sale a través de la piel y no más arriba. Al final es lo mismo. Sí sucede que se produce un efecto óptico en el que vemos crecer el pelo grueso, pero no porque se ha hecho grueso, sino porque es la parte del principio del pelo y porque no hay punta, sino un corte recto que lo hace parecer más grueso.

Así que si tenéis intención de afeitarle la cabeza por estética, adelante. Pero si lo hacéis para que el pelo le salga más fuerte, lo siento, pero no lo vais a conseguir.

Por cierto, si lo hacéis, que no lo aconsejo porque una cuchilla no debería estar nunca cerca de un bebé, tened cuidado infinito y usad una cuchilla limpia. Hace unos días acudió al hospital un bebé al que le habían afeitado la cabeza con unas costras infectadas, la cabeza roja, caliente como una bombilla, que ha estado ingresado varios días con antibiótico por vena, ante el riesgo de que la infección de la cabeza se diseminara al resto del cuerpo.

¿Entonces cuándo?
Pues lo dicho: cuando los padres quieran, porque es una cuestión de estética. Algunos padres que lo cortan pronto lo hacen para igualarlo, pues los bebés tienen a veces unas zonas con el pelo más largo que otras. Lo que pasa es que hacia los dos o tres meses gran parte del pelo cae y entonces quedan como un abuelito, calvos por arriba y con pelo en la zona occipital (encima de la nuca) y por encima de las orejas. Entonces todo se desiguala y la única manera de igualar eso es cortando lo que queda.

Hacia los 5-6 meses empieza a salirle al bebé el pelo ya definitivo. Entonces es cuando deja de estar tan calvo y empieza a dejar de parecer un abuelito diminuto, y un momento en el que valorar si vale la pena igualarle lo que ya tenía con lo que tiene de nuevo.

¿Cómo cortar el pelo del bebé?
La cuchilla, como digo, debe evitarse. No hace que el pelo salga más fuerte y el riesgo de que le hagamos daño es más que evidente. Quitando la cuchulla nos quedan las tijeras y la máquina cortapelos. En caso de utilizar tijeras, deben ser de punta redonda para evitar que le hagamos daño con una punta.

La otra opción, que seguramente quedará un poco mejor si no somos muy hábiles con la tijera es la máquina para cortar el pelo. Gracias a la guía podemos escoger la longitud final del cabello y de esa manera cortar toda la cabeza. Se recomienda no presionar, ir muy despacito para no hacerle daño con la fricción de la máquina y valorar si el niño lo lleva bien. Si el ruido le asusta mucho o si la vibración le molesta, quizás sea mejor cortar el pelo con tijeras o, simplemente, dejárselo crecer.

¿Por qué (o no) cortarle el pelo?
Pues a modo de resumen, porque ya lo he dicho. Se le corta porque los padres quieren que tenga el pelo más corto o para igualarlo, es decir, por cuestión de estética. ¿Por qué no cortarlo? Pues por lo mismo, porque creas que te gusta más cómo le queda el pelo largo o porque como no lo consideras un asunto importante, simplemente no lo hagas.

Los que ponen como razón el fortalecer el pelo: "se lo corto para que lo tenga más fuerte" cometen un error, porque el pelo no va a salir más fuerte hagas lo que hagas. Ni cortándolo, ni afeitándolo.

Fuente: http://www.bebesymas.com
Leer más: http://www.bebesymas.com/recien-nacido/cuando-como-y-por-que-o-no-cortarle-el-pelo-al-bebe 

22/5/15

Guía rápida para el cambio de pañal


Es una cuestión que, cuando no se es padre, puede parecer inalcanzable, difícil y un poco repulsivo. Pero que en cuanto te pones a practicarla, acabas siendo todo un experto y ves que es bastante sencillo y te acostumbrarás a "convivir" con el pañal de tu bebé y su contenido. Esta es una guía rápida en cinco pasos para el cambio de pañal.

Porque no es tan complicado y esperamos que sea de utilidad para aquellos que dentro de poco van a tener que empezar a lidiar con meconios, cacas y pipís varios.

Tenlo todo preparado. Extiende el cambiador si estás fuera de casa en el lugar adecuado, estable y coloca todo lo que necesites al alcance de la mano. En casa, suele estar todo preparado en la zona del cambiador, pero no está de más comprobar de vez en cuando que no falta de nada. El motivo de estos preparativos es que no podemos dejar al bebé solo en el cambiador si se nos ha olvidado algo.

Quítale la parte inferior de la ropa (body, pelele, leotardos...), abre el pañal sucio y levanta al bebé por los tobillos hasta la zona de los riñones (con el cuele en alto, sin tocar pañal ni cambiador) para empezar la limpieza. Desplaza el pañal sucio hacia abajo para que no le roce la piel.

Limpia bien la zona del pañal, utilizando toallas húmedas especiales para bebés o un paño limpio humedecido. Si el pañal es solo de pipí, puedes quitarlo de debajo del bebé y colocar el nuevo. Si es de caca, puedes doblar para "envolver" la parte sucia y desplazar el pañal de modo que la parte limpia sea en la que apoyemos al bebé si fuera necesario. Esto es así para intentar evitar manchar el cambiador de heces (ya que la limpieza en el caso de cacas es más laboriosa y ha de ser más exhaustiva). Recuerda revisar todos los pliegues para comprobar que no queda suciedad.

Añade al culete crema protectora (uno de los imprescindibles en la cosmética del bebé) que aísla a la piel de la humedad y las heces, previniendo irritaciones de la delicada piel, tan expuesta y propensa a ellas.

Quita el pañal sucio y coloca el limpio (esto se puede hacer también antes de añadir la crema, una vez está limpia la zona). Comprueba que lo poner correctamente (parte trasera y delantera como corresponden), con los adhesivos a la altura del ombligo (si aún tiene el cordón con la pinza, ha de quedar por debajo). El pañal no ha de apretarle pero sí mantenerse ajustado al cuerpo del bebé (¡no utilices tallas inadecuadas para evitar "contratiempos"!).

Finalmente, recuerda que los pañales todavía no tienen alarma para avisar de cuándo están mojados (al menos los que usamos normalmente), de modo que no olvides revisar al bebé cada cierto tiempo para evitar que haya exceso de humedad y se enrojezca o se irrite la zona, aparezca dermatitis...

Esperamos que esta guía rápida para el cambio de pañal os sea de utilidad, puede mostrarnos a todos que no es tan difícil cambiar al bebé y que siga limpito... hasta el próximo cambio, que en ocasiones no tardará demasiado... ¡Verás cómo al principio parece que los pañales se solapan!

Fuente: http://www.bebesymas.com
Leer más: http://www.bebesymas.com/consejos/guia-rapida-para-el-cambio-de-panal 

21/5/15

Contagio emocional de padres a niños

Seguro que, como padres, todos hemos presenciado alguna vez una situación similar a esta:

Un niño discute y empuja a otro y el padre, en defensa de su hijo, se encara a voces con el padre del otro niño. ¿Cómo debería haber actuado realmente el padre? ¿Es adecuada la manera que tiene de resolver el conflicto? ¿Controla sus emociones negativas?

Los pequeños, con sus mentes absorbentes, lo están observando todo: no solo su comportamiento, sino que se empapan también de las emociones que están transmitiendo y de su manera de utilizarlas de cara al mundo exterior.

En el vídeo “Los niños ven, los niños hacen”  podemos ver un ejemplo más visual de cómo nuestros hijos son un reflejo de nosotros mismos y cómo todo lo que hagamos en su presencia repercutirá en su futuro:

Los niños ven, los niños hacen

Todas estas situaciones dan cuenta de la importancia de trabajar la inteligencia emocional desde el mismo momento en el que llegamos al mundo. Es más, se sabe que los bebés con una hora de vida ya pueden imitar expresiones faciales. Esto lo hacemos de forma tanto consciente como inconsciente; es el cerebro el que desde ese momento nos premia cuando nos adaptamos a lo que hace la mayoría.

Cuando nacemos somos inocentes, no tenemos miedos ni dudas. Es en los primeros años de vida (los cinco primeros, sobre todo, son claves) cuando empezamos a desarrollar los primeros patrones emocionales que serán fundamentales para relacionarnos con los demás, para crear, construir y, en definitiva, para vivir. Y esto solo podrá darse si nuestras necesidades de emoción y afecto están atendidas por lass figuras más importantes en estos momentos, que somos nosotros como padres.

Como ya hemos dicho, un niño que conoce sus emociones funciona mejor. Si es capaz de ponerle nombre él mismo a lo que siente, si es capaz de entenderlo y aprende a manejarlo, sabrá desenvolverse mejor ante las adversidades y problemas que puedan surgirle durante su vida y no solo consigo mismo, sino también con los demás, ya que aprenderá mejor a empatizar con lo que otras personas sienten. Incluso emociones como la tristeza o el miedo son útiles y necesarias (por ejemplo, el miedo a la hora de huir en una situación de peligro), pero si no se aprende a utilizarlas de manera correcta (tener miedo a enfrentarse a hablar en público) no les beneficiarán en absoluto.

Y es que son múltiples los beneficios demostrados que derivan de un buen manejo de las emociones. Entre ellos se encuentran:

-Un mejor desarrollo de las habilidades sociales.

-La reducción de comportamientos antisociales.

-Disminución en el consumo de drogas.

-Un incremento de la autoimagen positiva.

-Aumento del éxito académico.

-Una mejor salud mental.

-Aumento de comportamientos prosociales.

Por eso es fundamental, como padres, fijarnos en qué emociones sentimos y de cuáles contagiamos a nuestros hijos dándonos cuenta sobre todo cuando estén presentes. Debemos enseñarles la manera correcta de comunicarse (aunque a nosotros nos cueste en nuestro día a día) y hacer que nuestro hijo viva en un clima de afecto intentando que esté rodeado de personas positivas, que se tome su tiempo para tomar sus propias decisiones, que haga deporte… pero sobre todo en un ambiente feliz.

Y es que las emociones se contagian como un virus, por eso es tan importante nuestro comportamiento delante de nuestros hijos para su futuro aprendizaje.

Y como lo nuestro son las historias, aquí os dejamos un pequeño cuento que ilustra muy bien lo que queremos decir. ¡Disfrutadlo!

Autor: El rincón psicoeducativo
Fuente: http://espectacularkids.com
Leer más: http://espectacularkids.com/blog/es/contagio-emocional-de-padres-a-ninos/