23/11/14

¿Es que los niños están dejando de serlo?


Ayer mismo comentaba por Twitter con otra madre que mi hijo, a pesar de no tener aún ni 11 años, un día que me acerqué a dónde estaba con sus amigos me susurró “mamá que me estás avergonzando”.

Esto no me ha causado ningún trauma (al menos evidente), y además en casa tenemos buena comunicación y estas cosas las banalizamos después y nos reímos de ellas… pero da que pensar.

Como también da que pensar que críos de la edad del mío queden a cenar un día a la semana, pero no en casa de alguien, sino en un bar, y que ocupen sus tardes en pasear mochila a la espalda y smartphone en la mano.

Bueno, no soy tan panoli como para creer que hacen algo malo paseándose, pero lo del bar y lo del móvil me descolocan. Con la madre de un amigo hablamos y decimos “con lo felices que son los nuestros explorando caminos de montaña y aventurándose con las bicis”. Si es que no es que los tengamos encerrados, pero el disfrute de su libertad, pasa más por actividades propias de la infancia, ya sabéis, jugar en libertad, etc.

Bueno, a veces también se meten en casa de alguien en la que no hay presencia adulta y ven videojuegos que yo no autorizaría aquí, pero mi responsabilidad ahí está difusa. Si vienen aquí, ya saben que no podrán ponerlos en nuestra consola, pero hay otras posibilidades, y además mis meriendas no están nada mal.

Sé que la infancia es la época para experimentar, para aprender jugando, para desarrollar habilidades sociales que después perfeccionarán, para tener protección y el amor incondicional de los adultos…

Y de un plumazo casi nos la cargamos: entre nuestras exigencias, la escolarización temprana, los estímulos externos a la familia que ni analizamos ni son inocuos, y la presión del entorno y sociedad, favorecemos personitas que biológicamente tienen una edad aunque comportamentalmente parecen tener otra. Como muestra un botón: hace poco la hija de una conocida se escabulló de la fiesta de fin de etapa - Primaria / 12 y 13 años - porque sus amigos lo celebraban con un botellón.

Otra cosa es que según estudios (que comentaré en otra ocasión) la pubertad parece estar adelantándose, es decir desde el punto de vista biológico si que se ha contrastado un desarrollo precoz. Esto también es complicado porque el niño o niña tienen que lidiar con un cuerpo de mayor en una psique de peque, pero como os digo mi tema de reflexión hoy es otro.

Además los adultos somos contradicción (generalizo ¿eh? no os molestéis conmigo por favor) en estado puro. Les compramos un smartphone caro con 10 años - para que lo rompan en pocas semanas -, pero los tenemos hiper protegidos vigilando con lupa sus movimientos desde que sale de clase. ¿En qué quedamos?

Y si me da que pensar que los niños parecen estar “adelantados” (como podríamos decir vulgarmente), aún sorprende más que la adolescencia se prolongue en el tiempo. ¿Qué sentido tiene pretender que nuestro niño “queme etapas” y crezca pronto, si después tiene 25 años y se comporta como un adolescente caprichoso y consumista? Aquí hay algo que no me cuadra.

Fuente: http://www.pequesymas.com
Leer más: http://www.pequesymas.com/desarrollo-social/es-que-los-ninos-estan-dejando-de-serlo 

22/11/14

¿Está mi hijo en riesgo de obesidad? Lo descubrimos con este test

La incidencia de obesidad está en aumento en todo el mundo y los niños no son una excepción. La obesidad infantil acarrea enfermedades graves y también puede provocar problemas psicológicos y sociales. Por ello a menudo os hablamos de cómo prevenirla y os damos consejos para que vuestros niños crezcan saludables con un peso adecuado.

Hoy queremos ofreceros un test para saber si tu hijo está en riesgo de obesidad que, como todos los cuestionarios de este tipo, puede no ser determinante pero sí orientarnos en algunos hábitos que pueden ser perjudiciales para los pequeños y de este modo reducir o prevenir el impacto de la obesidad.

Se trata de preguntas sencillas referidas a niños a partir de tres o cuatro años (algunas, como la de la tele en la habitación, espero que no tan pequeños...) a las que hay que responder con SÍ o NO y dependiendo del número final de contestaciones sabremos en qué riesgo está nuestro hijo de padecer obesidad.

¿Consume su hijo cinco o más frutas y vegetales todos los días?
¿Hay alguna fruta o vegetal que le guste a su hijo comer todos los días?
¿Desayuna su hijo cinco o más veces por semana?
¿Su hijo está frente a la TV, videojuegos o la computadora un máximo de 2 horas diarias?
¿Su hijo asiste a una clase de actividad física o participa en deportes o baile después de la escuela tres o más veces por semana?
¿Tiene su hijo alguna actividad física o deporte que le guste practicar?
¿Cena su hijo en la mesa con la familia por lo menos una vez por semana?
¿Su hijo duerme en una habitación sin televisión?
¿Su hijo consume sus comidas a la mesa, con el televisor apagado?
¿Toma su hijo agua en lugar de refrescos, jugos u otras bebidas con azúcar?

Si hemos respondido NO a cinco preguntas o menos, el riesgo de que el niño presente obesidad es bajo o medio (más bajo a menos NO). Si hemos respondido entre 6 y 8 NO, el riesgo es alto. El mayor peligro de obesidad infantil está si hemos dado 9 o 10 respuestas negativas.

Y es que, como vemos, las preguntas nos presentan hábitos saludables que deberíamos seguir para llevar un peso corporal adecuado (los niños y toda la familia): comer mucha fruta y verdura, hacer ejercicio...

Y aunque hay componentes genéticos y otros factores implicados en la obesidad infantil, sin duda los hábitos de salud tienen mucho que decir al respecto en la mayoría de los casos.

Esperamos que este test para detectar el riesgo de obesidad de los niños os sea útil y ojalá que vuestras respuestas sean afirmativas en la mayoría de los casos, porque significará que lo estáis haciendo lo mejor posible con vuestros hijos.

Fuente: http://www.bebesymas.com
Leer más: http://www.bebesymas.com/salud-infantil/esta-mi-hijo-en-riesgo-de-obesidad-lo-descubrimos-con-este-test 

21/11/14

Más habilidades que podemos tener los padres con nuestros hijos

Después de publicar cuáles son algunas de las habilidades que tenemos que tener los padres con nuestros hijos, he podido encontrar más referencias y guías de cómo podemos llegar todavía más lejos. Básicamente se trata de ofrecer autonomía y autocontrol a los peques aunque para eso tenemos que dotarles de herramientas para que estas habilidades se desarrollen. El reto es que los padres criemos a los hijos de una forma razonable y consigamos que los niños y también las familias podamos ser más felices.

Aprender música. Y es que los niños que participan en actividades musicales progresan y mejoran con respecto al resto de niños. Aunque los resultados no son totalmente diferenciadores ni extraordinarios, lo cierto es que la música ayuda a todos los peques y también a sus familias.

Hacer ejercicio. Porque el tiempo dedicado a entrenar y ejercitarse asegura que luego la mente está más despierta y activa. Al parecer podemos aprender vocabulario hasta un 20 por ciento más rápido después de realizar ejercicio respecto a antes de hacerlo.

También es mejor que leamos a los peques sino que leamos con ellos. Por ejemplo, podemos dejarles que lean mientras leemos nosotros o dejarle que lea fragmentos o animarles a representar lo que se está leyendo.

Ya habíamos comentado que la falta de sueño impacta en el rendimiento del cerebro, así que insistimos en que los peques duerman y descansen al máximo.

La autodisciplina, en Peques y Más somos muy enfáticos con que la autoestima no lo es todo y que hay que animar a los peques a que tengan disciplina y autocontrol. La fuerza de voluntad es fundamental para conseguir éxitos y hacer que cuando crezcan los niños puedan superar importantes retos. Y es que creo que la autodisciplina tiene un efecto mayor en el rendimiento académico que el talento intelectual.

Participación activa. Porque el cerebro aprende haciendo cosas y poniéndolas en práctica. Al parecer aunque estemos escuchando un mismo mensaje de forma repetida si no mostramos algún tipo de proactividad, no recordaremos nada de lo que hemos escuchado. Así que es necesario practicar y hacer participar al cerebro de forma activa. Los niños pueden practicar la regla de los dos tercios, esto es, dedicar el 30 por ciento del tiempo a la lectura y el otro 70 por ciento de evaluar cuánto de la lectura han entendido, comprendido y memorizado.

Comer sano. El desayuno es fundamental, con carbohidratos, contenido en fibra, alimentos de digestión lenta como la avena o el trigo. Pero lo que se come a lo largo del día también así que hay que racionalizar el consumo de dulces y refrescos utilizándolos, por ejemplo, como estímulos.

Los niños tienen que ser felices y estar rodeados de un entorno que lo facilite. Y es que, las personas felices tienen más éxito que la gente infeliz tanto en el trabajo como en el amor. Las personas felices tienen mejores evaluaciones en el trabajo, tienen empleos reconocidos y hasta pueden disponer de mayores salarios. También las personas felices son más propensas a contraer matrimonio, y una vez casados siguen mostrando su ilusión y pasión con el matrimonio. Y ¿cuál es el primer paso para crear niños más felices? ¡Ser unos padres felices!

El entorno en el que se desarrollan los niños también es importante. Es importante vivir en un barrio agradable, ir a escuelas reconocidas y es fundamental vigilar que los peques pasen buenos ratos con buenos amigos. Si además la amistad es activa y se colabora y se crece en el aprendizaje los resultados pueden ser más interesantes.

Y por último creer en los hijos y en su potencial. Hay que escuchar de forma activa y animarles a que hagan cosas, que se equivoquen y que lo vuelvan a intentar.

Y para terminar y como la inteligencia y el talento no lo es todo es muy importante ofrecer una buena formación ética así como fomentar la empatía. Seguiremos ampliando esta lista de habilidades y de comportamientos que podemos tener para asegurar que nuestros hijos crecen felices, seguros y con gran confianza en ellos.

Fuente: http://www.pequesymas.com
Leer más: http://www.pequesymas.com/desarrollo-social/mas-habilidades-que-podemos-tener-los-padres-con-nuestros-hijos 

20/11/14

La actividad física mejora el rendimiento académico en niños (estudio)


Un titular muy interesante, y una prueba más de lo beneficiosa que es la actividad física a cualquier edad. En este caso hablamos de un estudio reciente realizado con niños, que obtuvo como resultado que la actividad física ayuda a mejorar el rendimiento académico.

El objetivo del estudio era examinar la relación entre ejercicio físico y rendimiento académico en una muestra de 2038 sujetos con edades comprendidas entre los 6 y los 18 años, habiendo 989 chicas en la muestra. El estudio fue publicado online en junio de 2014 en la revista The Journal of Pediatrics (acceso al original).

Se tomaron diversas mediciones en los sujetos de la muestra, como la capacidad cardiorespiratoria, habilidad motora, agilidad, coordinación, fuerza muscular... Además de indicadores del desempeño académico, con indicadores en matemáticas y lenguaje además de otras medidas.

El principal hallazgo del estudio es que la capacidad cardiorrespiratoria y la habilidad motora, juntas o separadas, estuvieron relacionadas con mejor rendimiento académico, mientras que la fuerza muscular no mostró influencia en el rendimiento escolar.

Los investigadores proponen en su estudio diversos mecanismos que pueden explicar la relación entre la capacidad física y el buen rendimiento académico, como que la capacidad cardiorrespiratoria influye en una mejor nutrición orgánica y cerebral. Además, la capacidad aeróbica estimula la producción de sustancias beneficiosas para las neuronas y potencia ciertas funciones cerebrales.

Un estudio interesante que incide, una vez más, en el conocido lema de "mente sana en cuerpo sano" y que va en la línea de multitud de estudios que avalan cómo la mejora de las capacidades físicas influye en mejoras a nivel de capacidades mentales. Algo demasiado bueno como para dejarlo pasar, ¿no creéis?

Fuente: http://www.vitonica.com
Leer más: http://www.vitonica.com/wellness/la-actividad-fisica-mejora-el-rendimiento-academico-en-ninos-estudio 

19/11/14

Los hombres también deben dejar de fumar antes de ser padres

Hace unos pocos años, el doctor Praena (coordinador del Grupo de Vías respiratorias de la Asociación Española de Pediatría), nos contaba que el tabaquismo de la madre durante el embarazo, y la exposición de esta al humo de cigarrillos, se relacionaban con la aparición del asma en el niño.

Es sabido también que los niños asmáticos que son fumadores pasivos, pueden sufrir más reingresos hospitalarios; y que con un compromiso político y social, las hospitalizaciones por asma disminuyen con las Leyes Anti tabaco.

Pues bien, un trabajo presentado en el Congreso de la European Respiratory Society, que se está celebrando en Munich, nos muestra que los papás también deben dejar de fumar (incluso antes de la concepción), puesto que existe una relación entre el tabaquismo de los padres, y un incremento en el riesgo de sufrir asma.

Por primera vez se ha estudiado en humanos, la asociación entre el hábito de fumar de los hombres y el asma de sus hijos (cuando estos aún no se han gestado)

El riesgo se incrementaba con la suma de años de este hábito, y cuando el hábito se ha instaurado desde antes de los 15 años del fumador.

Especulan los investigadores con que la clave pueda residir en la herencia genética, ya que el ADN se puede ser modificado en personas fumadoras.

Han sido investigadores de la Universidad de Bergen en Noruega, los que tras analizar los hábitos relacionados con el tabaco de más de 13000 hombres y mujeres, observaron esta relación. Se da la curiosa circunstancia de que el mismo estudio no ha observado ninguna asociación entre tabaquismo materno antes de la concepción y asma en los hijos.

Las limitaciones vienen dadas por ser un estudio poblacional, al que deberán sumarse otros con mayor significado estadístico. Lo que está claro es cada vez son más evidentes los daños que el tabaco causa también a los no fumadores.

Fuente: http://www.pequesymas.com
Leer más: http://www.pequesymas.com/factores-ambientales/los-hombres-tambien-deben-dejar-de-fumar-antes-de-ser-padres 

18/11/14

Juegos para el desarrollo creativo: jugar a simular e imaginar

 Para un niño tanto los juguetes como el juego en sí son primordiales en su desarrollo creativo y mental durante los primeros años de su infancia, en base es una acción deliberada con la que aprender a través de sus propias experiencias. Pero ¿qué sucede si unimos el concepto de juego con el de adoptar un rol (simular) y tener que actuar en base a ello (imaginar)? Estos consejos nos ayudarán a nosotros, los padres, a tomar decisiones a la hora de comprar juguetes, elegir actividades de ocio o espectáculos para compartir con nuestros hijos.

Encontrarse en un contexto o situación determinado durante el juego hará que el niño adopte una postura u otra en base al rol que haya tomado. Puede ser una princesa secuestrada en un castillo, un vaquero armado o un indio que vive en el bosque, todo vale para que el niño imagine situaciones, explore soluciones y se cuestione posibilidades.

Está demostrado que este tipo de juegos ayudan a los niños a aprender a solucionar los retos de la vida diaria y que a medida que crecen  potencian su pensamiento creativo y su potencial de resolución. También incide notablemente en el desarrollo del lenguaje y la habilidad social:

1-Desarrollo de la habilidad comunicadora: La imaginación es un factor que se comienza a forjar en el mismo momento en que el niño tiene que aprender a comunicarse. Por ello, si el niño se acostumbra a jugar “actuando” e inventando situaciones deberá utilizar el lenguaje para describirlas, y si en su expresión no encuentra las palabras para ello, buscará recursos o preguntará a sus mayores, aumentando así su conocimiento sin darse cuenta.

2-Desarrollo de su empatía y factores emocionales: Este tipo de juego, además de ayudarlos a focalizar sus pensamientos, les da la oportunidad de expresar emociones y practicar papeles sociales diferentes. Jugando con marionetas o bloques de construcción y piezas, los niños más fantasiosos encontrarán recursos con los que desarrollar estos factores. Así un niño acostumbrado a teatralizar tendrá más salidas en situaciones estresantes como puede ser el tener un conflicto con otro niño.

Un juguete siempre puede ayudarnos a darles ese empujón creativo, para que innoven e imaginen ser alguien o algo diferente, con una cocinita o un gorro de chef por ejemplo podrán inventar que hacen pasteles o que son cocineros prestigiosos, así desarrollan papeles nuevos y crean imágenes mentales de algo que no existe, en resumen potencian el pensamiento simbólico que es tan importante para el desarrollo y la conexión de ideas.

Además de las marionetas, disfraces y juguetes de personajes os proponemos otras actividades que  pueden realizar:

-Con recortables, revistas viejas, pegatinas pueden crear lugares nuevos donde los personajes de aquí  y allá se descontextualizan, lo que son al fin y al cabo collages.

-Los materiales de dibujo y pintura hacen el mismo efecto ya que convertirán símbolos mentales en realidad física, conectando y conociendo formas y colores.

-Los juguetes musicales y acercarlos a diferentes tipos de música hará que aprendan sonidos, ritmos y nuevo vocabulario.

-Las artes escénicas, el teatro para niños, los  juegos interactivos y los espectáculos guiados por adultos junto con otros niños, mejoran su capacidad de atención, su imaginación y sus capacidades sociales al tener que interactuar tanto con el adulto que dirige el espectáculo como con el resto de niños con los que comparte la experiencia.

-Actividades al aire libre, un paseo con tu hijo, apreciar con él el sonido de los pájaros, buscarlos o descubrir qué especie son, qué hacen en los árboles, o apreciar las especies de flora y fauna ayudará al niño a conocer la naturaleza y respetarla desde la infancia.

En cualquier caso el niño conoce a través del juego, y está en manos del adulto crear una situación y entorno favorable para provocar el juego de actuar, simular e imaginar, haciendo que el desarrollo de sus emociones y pensamientos se conviertan en un juego con el que disfruten y se diviertan pero sobre todo con el que aprendan.

Encontrar gran variedad de juguetes online y offline, disfraces, muñecos, accesorios y mucho más para jugar con tu hijo a ser astronautas, vaqueros, superhéroes o lo que se os ocurra, para ponerlo en práctica es muy fácil y gratificante. ¿Y tu, a que juegas con tu hijo?

Fuente: http://espectacularkids.com
Leer más: http://espectacularkids.com/blog/es/juegos-para-el-desarrollo-creativo-jugar-a-simular-e-imaginar/ 

17/11/14

Diez reglas para padres que ven jugar al fútbol a sus hijos


Muchas veces os damos consejos para que los niños hagan deporte pero esta vez los consejos van dirigidos a vosotros, papás y mamás, que tenéis niños que juegan partidos de fútbol. Porque, ¿es tan irreal esa imagen que vemos en las películas, de padres que insultan o se exaltan demasiado viendo jugar a sus hijos?

Si habéis presenciado alguna vez uno de estos partidos, sabréis que no. Que la compostura se puede perder ante una mala jugada, ante una falta, ante una decisión arbitral que no favorece al equipo del niño. Pero, ¿qué ejemplo les estamos dando si actuamos así?

Aquí os dejamos diez reglas para padres que ven jugar al fútbol a sus hijos (o a sus hijas, por supuesto), reglas para padres "deportivos" o madres "deportivas" que siguen dando ejemplo a sus pequeños desde la grada, pase lo que pase en el terreno de juego.

Están puestas en boca de los propios niños y como vemos algunas son normas básicas de respeto y convivencia, con los niños y con los demás:

No me grites en público.
No le grites al entrenador.
No menosprecies al árbitro.
No menosprecies a mis compañeros.
No pierdas la calma.
Ríe y diviértete viéndome jugar.
No me des lecciones después del partido.
No te olvides de que es solamente un juego.
Piensa que siempre lo haré lo mejor que pueda.
Con tu apoyo seré feliz.

Creo que los puntos finales son básicos, aunque a veces los perdamos de vista. Porque una de las claves de la motivación del niño, de que disfrute del deporte de manera saludable, es que creamos en ellos y que los apoyemos.

Y tú, ¿te consideras un padre deportivo o antideportivo? ¿Procuras controlar las emociones en los partidos o sale de ti ese hincha desaforado? Tal vez sea buen momento para poner en práctica estas diez reglas para padres que ven jugar a sus hijos... Porque con educación, se educa.

Fuente: http://www.bebesymas.com
Leer más: http://www.bebesymas.com/consejos/diez-reglas-para-padres-que-ven-jugar-al-futbol-a-sus-hijos