21/03/12


Cómo combatir los mareos durante el embarazo


Sentir mareos durante el embarazo no es raro y tampoco, necesariamente, tiene que deberse a trastornos graves de la tensión como la toxemia. Durante el embarazo es posible sentirse desvanecer en alguna ocasión o marearse ligeramente en cambios de postura o tras pasar por situaciones de estrés, calor o ejercicio físico, ya que nuestro sistema cardiovascular está sufriendo cambios drásticos y el volumen de sangre que debe bombear el corazón, aumenta considerablemente.

Los mareos en el embarazo son habituales en el primer trimestre

Mareos en el embarazo

Más de una vez hemos visto en el cine cómo la protagonista caía desmayada ante un disgusto o sorpresa. Mi cuñada casi se desmaya en el metro antes de saber que estaba embarazada y la sorpresa fue que tenía ya instalado en su vientre a su hijito. En un embarazo normal puede ocurrir que la tensión arterial disminuya en un principio y puede mantenerse baja hasta la mitad del embarazo aproximadamente, para recuperarse paulatinamente durante la segunda mitad. Los desmayos o los mareos fuertes, sin embargo, son siempre motivo de consulta médica.
El mareo leve o desvanecimiento puede ser un síntoma más de nuestra gestación, al igual que otros cambios físicos como náuseas, indigestiones, estreñimiento, sensibilidad y otras molestias, y para combatirlo podemos seguir algunas recomendaciones:
- Evita los sofocos y el calor, que pueden hacer que tus vasos sanguíneos se dilaten y tu tensión se desplome.
- Evita los lugares cargados, cerrados o abarrotados de gente y refréscate con agua y mantén la temperatura adecuada de tu cuerpo, con ropas cómodas y que te dejen traspirar.
- Si te sientes mareada, siéntate con las cabeza entre las rodillas o recuéstate, si puedes, intentando que las piernas estén elevadas.
- Cuando descanses o duermas, hazlo preferiblemente sobre el costado izquierdo, no boca arriba, ya que así facilitarás el flujo de sangre a todos los órganos. Cuando te levantes de la cama, hazlo paulatinamente, sin incorporaciones bruscas.
- Modera tu actividad física, no llegues nunca a la extenuación y, cuando pares de hacer alguna actividad, hazlo de manera progresiva para que el cuerpo se vaya a adaptando a la situación. Si tienes que permanecer de pie, mueve tus piernas a menudo y usa medias de descanso para mejorar la circulación de las piernas.
- Procura no pasar largo tiempo en ayunas, ten siempre disponibles tentempiés para mantener los niveles de azúcar adecuados. La hipoglucemia puede ser más acusada en las embarazadas. Asimismo debes beber suficientes líquidos ya que también puedes ser más vulnerable a los golpes de calor, deshidratación y congestión durante el embarazo...
- No lleves nunca tu cuerpo al límite y vigila tu tensión arterial en cada visita prenatal.


Fuente: GuiaInfantil.com

20/03/12


El yogur en la alimentación del bebé


La alimentación del bebé es una preocupación constante de las madres, en todas las etapas del desarrollo de nuestros hijos, pero reconozco que para mi, el paso de la leche materna a los nuevos alimentos fue una etapa especial. Mientras le daba a probar a mi bebé las frutas combinadas en papillas con otros ingredientes como los cereales, me preguntaba cuándo podría combinar estas frutas con yogur para variar aún más los sabores de su papilla de frutas en la merienda. 

Beneficios del yogur para los niños

El yogur en la alimentación del bebé

Reconozco que a mi me encanta la combinación del yogur con las frutas, se pueden hacer innumerables mezclas y todas resultan riquísimas. Además es una forma perfecta de combinar el calcio de la leche, con las vitaminas de las frutas y con las bacterias vivas de los fermentos lácteos que tantos beneficios tienen para la flora intestinal. Por tanto, el yogur es una fuente inagotable de salud, y resulta muy apropiado para todas las edades y, sobre todo, para los niños que no toleran la leche.
Sin embargo, la introdución del yogur en la dieta de los bebés no debe hacerse antes de los 10 meses de edad porque están elaborados a base de leche de vaca. La leche de vaca no es adecuada para un bebé porque contiene un exceso de proteínas, más del triple que la leche materna, que su organismo no está preparado para digerir. La leche materna contiene unos 0,9 g de proteínas por cada 100 ml mientras que la leche de vaca contiene unos 3,3 g por cada 100 ml. No obstante, existen yogures realizados con leche de continuación que se pueden introducir un poco antes en la alimentación del bebé.
El yogur es un alimento ideal para los niños, que se puede tomar en el desayuno, junto con fruta y cereales, para preparar a los intestinos a recibir los alimentos del resto del día, aunque es igualmente beneficioso como postre o como merienda. No hay excusa para que tu hijo no tome un yogur, pues hay todo tipo de variedades y sabores. Además, el yogur también es muy beneficioso cuando los niños están malitos, pues combate la diarrea, el estreñimiento y reduce los efectos negativos de los antibióticos, al reparar la flora intestinal.
Respecto a su conservación es importante que mantengas los yogures siempre en la nevera entre 0 y 4 ºC de temperatura, ya que los fermentos lácticos como los lactobacilos y las bífidobacterias fallecen cuando el yogur se mantiene a temperatura ambiente. Y fíjate siempre en su fecha de caducidad, ya que cuanto más se acerque un yogur a su fecha de caducidad menor cantidad de bacterias vivas contendrá en su interior. 


Fuente:Guía Infantil.com

19/03/12


Qué desean y esperan los hijos de sus papás



Cómo padre, ¿sabes lo que realmente necesita tu hijo? No siempre es fácil, especialmente cuando los papás llevan una vida ajetreada y casi sin tiempo para dedicarse a sus pequeños. Sin embargo, estaría bien que los padres siempre tuviesen en cuenta lo qué los niños, estas criaturas tan vulnerables e inocentes, esperan y desean de ellos. He encontrado una carta que describe con sencillez y ternura, los deseos de los hijos.

Carta de un hijo a todos los papás del mundo

El afecto entre los papás y los hijos

No me des todo lo que te pida. A veces solo pido para ver hasta cuánto puedo recibir.
No me grites. Te respeto menos cuando lo haces, y me enseñas a gritar a mí también, y yo no quiero hacerlo.
No me des siempre órdenes. Si en vez de órdenes a veces me pidieras las cosas, yo lo haría más rápido y con más gusto.
Cumple siempre las promesas, buenas o malas. Si me prometes un premio, dámelo; pero también si es castigo.
No me compares con nadie, especialmente con mi hermano o hermana. Si tú me haces lucir mejor que los demás, alguien va a sufrir, y si me haces lucir peor que los demás, seré yo quien sufre.
No cambies de opinión tan a menudo sobre lo qué debo hacer; decídete y mantén esa decisión siempre.
Déjame valerme por mí mismo. Si tú haces todo por mí, yo nunca podré aprender y valerme por mí mismo.
No digas mentiras delante de mí, ni me pidas que las diga por ti, aunque sea para sacarte de un apuro. Me haces sentir mal y perder la fe en lo que me dices.
Cuando yo hago algo malo no me exijas que te diga el "por qué lo hice". A veces ni yo mismo lo sé.
Cuando estés equivocado en algo admítelo y crecerá la opinión que yo tengo de ti. Y me enseñarás a admitir mis equivocaciones también.
Trátame con la misma amabilidad y cordialidad con que tratas a tus amigos; ya que por ser de la familia no quiere decir que no podamos ser amigos también.
No me digas que haga una cosa que tu no la harías. Yo aprenderé y haré siempre lo que tú hagas, aunque no lo digas; pero nunca haré lo que tú digas y no hagas.
Enséñame a amar y conocer a Dios. No importa si en el colegio me quieren enseñar; porque de nada vale, si yo veo que tú ni conoces ni amas a Dios.
Cuando te cuente un problema mío no me digas "No tengo tiempo para tonterías" o "eso no tiene importancia". Trata de comprenderme y ayudarme.
Quiéreme y dímelo. A mí me gusta oírtelo decir, aunque tú no creas necesario decírmelo.
ABRÁZAME, BÉSAME, HAZME CARIÑO… NECESITO SENTIRTE CERCA DE MI. Necesito sentirte mi amigo y mi compañero a todas horas.


Fuente: GuiaInfantil.com

16/03/12


Decir 'no' también educa


Estaba en el hipermercado haciendo la compra, cuando empecé a escuchar el llanto de un niño a mi espalda. Su mamá le llevaba montado en el carro y, mientras avanzaba por el pasillo de los aperitivos, el niño alargaba sus bracitos para alcanzar alguna de las atractivas bolsas que tenía delante. Ante la negativa de su firme mamá, su llanto era desconsolado y ella optó por bajarle del carrito de la compra. Entonces se tiró al suelo y comenzó a montar una rabieta de escándalo ante el desconcierto de su madre.

Las rabietas de los niños ponen a prueba a los padres

Rabietas infantiles

En esta situación nos hemos visto muchos alguna vez. ¿Qué podemos hacer? En primer lugar, no te desesperes. Decir "no" también educa, sobre todo, si se hace bien desde que es pequeño y con firmeza para que no pueda tomarte la medida. Y es que la tolerancia a la frustración es un valor que se aprende y que los padres debemos alimentar desde el principio para evitar berrinches innecesarios cuando son niños y otros males mayores cuando son adultos.

Es inútil pretender cambiar el carácter de nuestros hijos, cada uno es diferente al otro y debemos aceptarlos como son, pero sí que podemos corregir su comportamiento cuando no es el correcto. Con los caprichosos, los de fuerte carácter y con los de ideas fijas hay que luchar más, pero merece la pena hacerlo por su estabilidad emocional en un futuro. Y si es posible, en su defensa, hay que evitar pasearles por un lugar cargado de productos y objetos tan atractivos para ellos que no puedan resistirse a la invitación al consumismo.

Numerosos psicólogos sostienen que, a medida que crecen, poco a poco, deben ir aprendiendo que cuando sus deseos no son satisfechos de inmediato o cuando se tienen que conformar con otra cosa no se puede montar un escándalo en forma de pataleta o rabieta que ponga a prueba la resistencia de la paciencia de los padres, que se debaten entre aguantar un poco más a ver si se le pasa o ceder a los deseos de su pequeño tirano.

Cediendo solo lograremos empeorar las cosas, porque aunque puntualmente la resolución del conflicto termina antes, a la larga serán adultos que no soportarán que las cosas no salgan como ellos quieren y cada contratiempo se convertirá en una verdadera catástrofe. Si para una persona que tolera la frustración, los inconvenientes son una molestia, para alguien que no ha aprendido a tolerarla se convertirán en motivos de depresión o angustia.



Fuente:GuiaInfantil.com

14/03/12



JUGAR CON LOS LIBROS PARA ESTIMULAR LA LECTURA


Un libro en manos de un niño lo puede llevar a volar por mundos de fantasía, de imaginación, de magia... y llegar a transformar este encuentro en un verdadero torbellino de sensaciones, de voces y ruidos. Es que un libro es también una gran herramienta de juego, y como tal, tiene que estar presente en la vida de un niño desde su nacimiento.
Un gesto tan sencillo como leer un cuento a un niño puede eternizar una afición enriquecedora durante toda su vida. Los niños copian todo lo que ven en los mayores, por ello si te ven leer, los pequeños se empezarán a motivar porla lectura. GuíaInfantil.com propone ideas para convertir el libro en un instrumento de diversión para tu hijo. Una vez que cojan un libro...¡no lo dejarán!

Cinco ideas para jugar con los libros

familia leyendo

El juego de las voces:

 Cualquier cuento por pequeño que sea puede trasformarse en un juego de voces y ruidos. A los más pequeños les encanta escuchar los cambios de tono: las voces agudas, las graves, las que imitan a los niños, a una bruja, los sonidos del agua, del viento, de los animales... Así aprenden a identificar a los distintos personajes: los buenos, los malos, los más jóvenes o los más ancianitos. ¡Lo cierto es que cualquier elemento creativo captará su atención! Nota: Recomendado para niños y niñas de 0 a 8 años.

Dibuja la historia:
Sólo se necesitan lápices de colores, cartulinas y un narrador. El juego consiste en que los niños y niñas representen las distintas tramas del cuento: el principio, el nudo y el desenlace. Pueden hacer tantos dibujos como quieran, lo importante es dejar libre su creatividad. Además, observando sus dibujos se pueden aprender cientos de cosas: lo que más llama su atención será lo más grande, lo que menos le gusta lo omitirá o será muy pequeñito... ¡Les encantará tener sus propias ilustraciones de los cuentos! Nota: Recomendado para niños y niñas de tres a ocho años. A partir de los 6 años también se puede proponer que escriban pequeños textos al pie de los dibujos, así fabricarán sus propios cuentos clásicos.


Haciendo teatro:
Es hora de sacar del baúl de los recuerdos: un sombrero, unos guantes, collares de plástico, cinturones o un chaleco. Cualquier ropa antigua será el perfecto disfraz, también ayudará un set de maquillaje infantil para caracterizar unos bigotes, una cicatriz o unos coloretes. ¡Representarán su cuento favorito y los niños les encantará! Nota: Recomendado para niños y niñas de cinco a ocho años. A partir de los 7 años también se puede proponer que escriban un pequeño guión para adaptar la historia del libro.


El súper detective
Si lo que se quiere es desarrollar su atención, sólo hay que proponerles que sean un "Súper detective". El juego consiste en buscar pistas secretas: pueden ser colores, palabras que empiecen por la "A", la "B", palabras en plural, en femenino, en masculino, palabras que se escriben con "H". Puede establecerse un límite de tiempo o de palabras y al final pensar en una gran recompensa... ¿Qué tal su postre favorito? ¡Es fantástico para la ortografía, el vocabulario y el lenguaje! Nota: Para niños y niñas de 7 a 12 años. Cada detective tiene que tener su propia libreta de detective y un bolígrafo para poder anotar todas las pistas. Si participan varios niños, cada uno puede utilizar un bolígrafo de un color diferente.


Inventando o creando otro final
Seguro que hay algún libro con un final poco divertido, así que la solución es tratar de inventar entre toda lafamilia el desenlace perfecto. Cada uno aporta su idea y entre toda la familia se decide que "trocito de historia" es el mejor. Es una forma de conversar sobre un libro: los personajes, el contexto, las distintas situaciones, etc. El juego se puede complicar en función de la edad de los participantes. Nota: Para niños y niñas de 5 años en adelante. Este juego no tiene edad y seguro que hay cientos de finales para modificar.



Fuente: GuiaInfantil.com