24/10/14

Sí que hay cosas buenas en los terribles dos años

Si algo atemoriza a un padre primerizo aparte del hecho de qué hacer con ese nuevo paquetito que te han dado para casa, es la etapa que va desde los dos años aproximadamente hasta los...bueno, aquí dicen los expertos que hasta los tres o cuatro años y según mi madre yo aún sigo en ella.

La mala fama de esta etapa viene más por cómo la pintan aquellos que la están pasando o la han pasado recientemente que por lo que es en si, que no es que sea coser y cantar o que dicha fama esté infundada, sino que como todo en la vida tendemos a ver lo malo por encima de las cosas buenas que tiene esta etapa. Porque realmente si hay cosas buenas en los terribles dos.

En esta etapa, vamos a decir, que el cerebro de tu hijo evoluciona de una manera increíble, así cual pokemon podemos decir que el hasta ahora bebé, evoluciona a niño, tu precioso y muy tirano niño o niña.

Los países de la lengua de Shakespeare tienen un nombre específico para esta fase de desarrollo, "toddler" y supongo que será para ir avisando a los demás de lo que les va a venir encima. Aquí, por ejemplo, en la reserva de un hotel decimos algo así: pues iremos dos adultos y dos niños pequeños y sólo si pedimos cunas pueden hacerse una idea de lo que les viene encima, a pesar que la frase "niños pequeños" es algo que dispara las alarmas en cualquier hotel. Pero en Inglaterra dirían algo así como: iremos dos adultos y dos toddlers. Acto seguido ya te desvían la llamada al departamento de fauna salvaje.

Los árboles no nos dejan ver el bosque
Solemos quedarnos con las cosas malas de esta época porque son realmente las que más llaman la atención y a su vez son esos comportamientos los que más nos llaman la atención porque están hechos específicamente para ello, para atraer nuestra atención hacia todo lo nuevo que saben hacer. Las rabietas, el NO a todas horas, el querer hacer cosas que les vienen siempre grandes, todo ello sólo tienen una finalidad, mirad lo que ahora soy capaz de hacer.

Han pasado de ser unos pequeños seres que se desplazaban a cuatro patas, o a dos con serios problemas, a ser capaces de correr y desplazarse a los sitios sin demasiados problemas. Esto trae un handicap y es saber dónde está el límite y un problema, que el límite no está en la cabeza de nuestros hijos sino en el exterior. Para un niño no hay nada dentro de él que le impida ir más allá de donde debe ir, abrir un cajón y esparcir su contenido por la casa, salir corriendo por el supermercado o quitarle los juguetes al bebé que tiene al lado en el parque, todo esto lo hace por una simple razón, porque ahora puede hacerlo y antes no.
rabietas de 2 a 3

El "yo solito", debo reconocerlo, es una de las peores cosas que te puede pasar si vas con prisa. No hay cosa que más desespere que justo cuando vas con el tiempo justo, tu hijo decida que el se viste zolito, que ya e mayó. Vas a llegar tarde y lo sabes. Pero esa misma situación, si le quitamos el contexto de falta de tiempo, de prisas que en muchos casos son por nuestra culpa, seguro que se nos cae la baba al ver a nuestro hijo intentando meter las dos piernas por la misma pernera del pantalón.

"Quiero", "es mío", "me duele".
Tras largos meses de no saber qué es lo que le pasa tu bebé, de intuir todo el día sus sentimientos, ya puede comunicarse. Vale que al principio le entienden sólo sus padres y a duras penas, pero poco a poco sus frases irán mejorando y será capaz de explicar qué es lo que le pasa.

Claro que antes se hacía entender, pero todo se limitaba a aquello que podía señalar y siempre a conceptos muy simple, sed, pis, daño, etc. Ahora, por ejemplo, podrá decirnos que le duele la cabeza o que quiere jugar a algo determinado, aunque no lo vea.

Esto también trae la lucha por las posesiones, el acto del "es mío" que ahora puede reforzar con el lenguaje. Todo esto lleva al siguiente nivel, la independencia.

La independencia
Todos los avances que les da este desarrollo llevan a un punto común que es su independencia. Ahora ya saben llegar a los sitios, cada día son capaces de hacer más cosas y son realmente buenos imitando el comportamiento de los mayores. Ante ellos se abre un mundo nuevo que explorar y conocer, un mundo maravilloso, el de su imaginación.

Poco a poco van siendo capaces de ir entrando en su mundo y abstraerse de lo que les rodea, pueden estar más tiempo solos y sin que interactuemos con ellos.

El aprendizaje
Uno no quiere un cerebro en plena ebullición sino es para llenarlo de cosas interesantes, y al igual que aprenden rápido cual es el pasillo de las patatas fritas en el supermercado, también son capaces de aprender otras muchas cosas como colores, números e incluso composiciones más complejas como algunos versos de una canción o muchas de las frases que decimos nosotros y que por desgracia no han aprendido dónde hay que usarlas. Parte de ese aprendizaje lo obtienen de interactuar con otros iguales a ellos mediante el juego.
jugando entre ellos

Pase lo que pase, no puedes perderte esta etapa
Nadie va a decir que es una etapa fácil, las rabietas y los continuos enfrentamientos desgastan bastante, pero es una etapa de grandes y maravillosos cambios en que nuestro tierno bebé se va a ir convirtiendo en un niño grande capaz de interactuar con nosotros, de reirse a nuestro lado, de mostrarnos su cariño y como no, su carácter, ¿pero eso es lo que queremos no, que tenga su carácter?

¿Qué tal fueron o están siendo vuestros terribles dos años? ¿Tan malos como los pintan?

Fuente: http://www.bebesymas.com
Leer más: http://www.bebesymas.com/educacion-infantil/si-que-hay-cosas-buenas-en-los-terribles-dos 

23/10/14

"Comer sano es divertido, la obesidad infantil no": cinco consejos para una nutrición saludable

Nada más acertado que transmitirles a los peques que comer sano es divertido. A través de la experimentación con los alimentos, descubrir nuevas texturas, nuevos sabores, combinarlos, mezclarlos, jugar con ellos, los niños pueden encontrar todo un mundo de diversión que además repercutirá en una nutrición saludable.

Los datos son obesidad son alarmantes. En un estudio reciente sobre vigilancia del crecimiento, alimentación y actividad física, desarrollo infantil y obesidad (ALADINO) se ha observado que uno de cada dos niños de 6 a 9 años tiene exceso de peso.

Cinco consejos para una nutrición saludable en los niños
No es difícil, sólo es necesario seguir algunas pautas esenciales sobre alimentación saludable, cambiar hábitos y especialmente, dar el ejemplo. Lo que hagamos los padres, lo harán los niños. Como comamos, comerán.

Os dejamos entonces cinco consejos básicos a poner en práctica:

Desayunar cada día: es la comida más importante del día. Debe estar compuesto por cereales, lácteos y frutas. Según el estudio, sólo el 3,8% de los niños realiza un desayuno completo.

Consumir tres piezas de fruta al día e incluir frutas y verduras en la comida y en la cena.

Aumentar el consumo de cereales integrales, pescado azul y blanco, leche, yogur y queso bajos en grasa. Tomar legumbres 2-3 veces a la semana.

Disminuir el consumo de grasas, azúcares añadidos y alimentos precocinados y preferir la comida casera.

Realizar ejercicio físico a diario.

Fuente: http://www.bebesymas.com
Leer más: http://www.bebesymas.com/alimentacion-para-bebes-y-ninos/comer-sano-es-divertido-la-obesidad-infantil-no-cinco-consejos-para-una-nutricion-saludable 

22/10/14

¿Cuánto ve el bebé? Desarrollo visual del niño


La visión de los niños se va desarrollando de forma progresiva a lo largo del tiempo y no será hasta los siete u ocho años aproximadamente cuando la vista se desarrolle por completo. 

Pero es que incluso dentro del útero, la vista empieza a funcionar y el feto ùede reaccionar ante una luz intensa aplicada directamente en la barriga de la madre.

El bebé al nacer no tiene su sistema visual plenamente desarrollado y de hecho no ve prácticamente nada. Posee un sistema inmaduro que se irá desarrollando a medida que la corteza cerebral reciba estímulos apropiados y más o menos simétricos de ambos ojos.

Desde el parto y durante la primera infancia se irán generando cambios cualitativos y cuantitativos en casi todas las estructuras oculares, más acusados en los primeros años de la vida. Es decir, muchas características oculares del recién nacido y del niño son muy diferentes del ojo del adulto.

Pasos en el primer año de desarrollo visual
Los principales hitos del desarrollo visual en los niños a los largo de los doce primeros meses son:

Distingue siluetas apenas entre los 20-30 centímetros y solo ve sombras, probablemente en blanco, gris y negro.

Parpadea ante una luz brillante (pocos días tras el nacimiento).

Intenta evitar objetos que se acercan a su cara (tres semanas).

Contacto directo (fijo) con la madre (hacia las 4-6 semanas).

Interés por objetos brillantes y puntos luminosos (hacia los dos meses).

Entre los dos y tres meses empieza a distinguir colores, especialmente el rojo que contrasta con otros. Empieza a desarrollarse el alineamento ocular, aunque este no estará completamente desarrollado hasta los seis meses.

A los cuatro meses aprende a mover sus ojos con independencia de la cabeza, sigue los objetos que movemos delante de ellos. Perciben más variedad de colores. Empieza a enfocar mejor. Reconoce cada vez más rostros.

Entre los cinco-seis meses se van coordinando los movimientos oculares y los de las manos, puede coger juguetes...

Los movimientos oculares no conjugados que hacen que crucen los ojos y se pongan bizcos suelen desaparecer alrededor de los cuatro meses, es un fenómeno normal relacionado con la inmadurez del sentido visual,porque los bebés pequeños no ven bien de lejos y sucede al intentar enfocar.

A los seis meses el bebé puede fusionar las dos imágenes retinianas de un objeto obteniendo una visión binocular única y en en tres dimensiones, lo que quiere decir que ya podría calcular a qué distancia se encuentra cada objeto en el entorno. Si a esta edad sigue bizqueando, conviene ir al pediatra.

Al año el cálculo de distancias es eficaz y ha mejorado considerablemente la coordinación entre los ojos y las manos y el cuerpo. A esta edad también se han desarrollado destrezas como la memoria visual y la discriminación visual.

Grandes cambios que hay que vigilar
Si ponemos cifras a lo que ve el bebé, tendríamos más o menos que al mes su capacidad visual respecto a la de un adulto es de un 5%; a los dos-cuatro meses el 20%; al año ve el 30%-40% de un adulto, sobre el 50% a los tres años... No será hasta unos cuantos años más tarde, sobre los siete-ocho años de edad, cuando alcance el 100% de la capacidad.

El conocido como "periodo crítico del desarrollo visual" sucede entre los dos y tres meses, por eso es importante realizar a esta edad una evaluación clínica de los atributos visuales por parte del pediatra.

Cualquier alteración que suceda durante el período de maduración puede dejar secuelas, como incapacidades visuales permanentes. Y esas alteraciones pueden pasar desapercibidas.

Por eso, no dejes pasar las revisiones del niño, y si notas que alguno de los "hitos" que hemos mencionado anteriormente no se van cumpliendo en tu bebé, consulta al pediatra. Es importante diagnosticar y tratar a tiempo estos problemas. Por eso hemos de estar atentos a cualquier síntoma que pueda indicar problemas en la vista.

En definitiva, desde que el bebé está en el vientre materno y hasta los siete u ocho años está desarrollando la vista en un proceso complejo pero natural. La capacidad visual del niño va creciendo paulatinamente y, aunque muchos factores influirán para que su vista esté perfecta o no, lo importante es estar pendientes de cómo ve nuestro hijo para, en la medida de lo posible, facilitar ese completo desarrollo.

Fuente: http://www.bebesymas.com
Leer más: http://www.bebesymas.com/desarrollo/cuanto-ve-el-bebe-desarrollo-visual-del-nino 

21/10/14

Diez lecciones que deberían impartirse en las clases de preparación al parto (humor)


No voy a decir que el temario actual de las clases de preparación para el parto sea malo o que no sirva para nada, en mi opinión hay de todo, cosas buenas y cosas que no ocupan lugar.

Pero creo que no estaría mal que en esas clases alguien te explicara o por lo menos comentara, algunas de estas diez lecciones que deberían impartirse en las clases de preparación al parto.

Lección 1: ¿Cómo gestionar las visitas en el hospital?
Aquí os lo contamos lo que puede llegar a significar tener la habitación hasta arriba de familiares y amigos horas después de haber traído a tu hijo al mundo.

Lección 2: repita conmigo; el niño tiene hambre y va a comer, se ponga el mundo como se ponga.
Hemos visto ya varias veces los problemas que algo tan natural como un pecho puede acarrearle a muchas personas, por tanto creo que sería conveniente entender que llevas un arma, (perdón, dos) cargada (normalmente) y que debes saber como usarla.



Lección 3: cómo dormir a tu bebé en tres cómodos pasos.
Paso 1. coja a su bebé en brazos.
Paso 2. comience a cantar una canción en un tono calmado y lo más amoroso que le sea posible.
Paso 3. pasee de un lado a otro del salón hasta que el bebé se duerma.

Lección 4: cambio el pañal
Modo novato. Cambiar al bebé en el cambiador de casa, con pañal, toallitas y crema a mano, mientras te mira sonriente.
Modo avanzado. Cambiar al bebé con cabreo monumental, y la caca saliéndole por los sobacos. El paquete de toallitas ha ido a parar a la bañera de una patada y el único pañal que te queda está en el bolso del carro, en medio del salón. ¿Alguien dijo miedo?
Modo experto. Cambiar al bebé sobre sus rodillas, en un habitáculo de 1 metro cuadrado y con una sola mano. Es más o menos el espacio que tendrán en el cuarto de baño de un restaurante y no se preocupen terminarán haciéndolo con los ojos cerrados.

Lección 5: preparar la cena/comida.
Con bebé agarrado a una de tus piernas (modo novato).
Con bebé en brazos (modo experto). Con bebé en brazos insistiendo en meter la mano en el aceite hirviendo (modo ya-no-puedo-más).

Lección 6: gestionar los consejos sobre lactancia de los expertos
Nos referimos a los expertos a tu alrededor, es decir, tu madre, tu suegra, el vecino del quinto, el charcutero, las madres del parque, etc.

Lección 7: visión de 270 grados
Se cree que hay madres que han conseguido una visión de 365 grados capaz de atravesar bolsillos de babys y mochilas de guarderías.

Lección 8: conocimientos en canciones infantiles
Nivel novato: primer CD de los cantajuegos.
Nivel intermedio: colección completa de cantajuegos.
Nivel experto: colección completa de cantajuegos, canciones de cuna desde el siglo XVIII. En castellano, inglés y chapurreo de alemán.

Lección 9: Cómo ser madre, mujer, esposa, amiga, confidente, jefa, secretaria, hija, compañera de juegos, policía, enfermera, maestra
Y hacerlo lo suficientemente bien como para pasar el examen al que te va a someter la sociedad 24 horas al día, 7 días por semana.

Lección 10: ser padres
Así, a secas, sin más añadidos, sin preocuparse de si está mejor o peor lo que haces, poniendo amor y sentido común en tu día a día, disfrutando de tu hijo mientras todo lo demás se queda en un segundo plano (incluidas las nueve lecciones anteriores)

Fuente: http://www.bebesymas.com
Leer más: http://www.bebesymas.com/otros/10-lecciones-que-deberian-impartirse-en-las-clases-de-preparacion-al-parto-humor 

20/10/14

¿Niño o niña? El estrés de la madre puede estar relacionado con el sexo del bebé


A la hora de ser padres deben ser mayoría aquellos a los que el sexo que tenga el bebé les da un poco igual. Siempre hay a quien le haría más gracia que fuera niña o que fuera niño, pero se deja al azar o al destino la elección final.

Algunas parejas, en cambio, tienen más claro cuál es el sexo que preferirían para su próximo hijo y hacen lo posible por conseguirlo en base a las recomendaciones de dieta, costumbres, etc.

Pues bien, a todos los métodos conocidos, o a todos los factores que sabíamos que tienen relación con el sexo del bebé, se le añade otro: el estrés. Y es que un estudio realizado por el Departamento de Salud Pública de la Universidad de Oxford halló que el estrés de la madre puede estar relacionado con el sexo del bebé.

Cómo afecta el estrés en el sexo del bebé
Según los investigadores, las mujeres que tienen un nivel más alto de estrés a largo plazo, es decir, las que están más estresadas normalmente, antes del embarazo y durante, tienen más probabilidades de tener niñas. Además, tardan más en quedarse embarazadas.

El estudio se realizó con mujeres sanas del Reino Unido que estaban tratando de tener un bebé. El objetivo era conocer los factores que ayudan a que un embarazo acabe bien, de manera saludable, y por contrapartida, conocer cuáles eran los que pueden afectar de manera negativa. Asimismo, conocer las costumbres o hábitos adecuados para lograr un embarazo y los inadecuados, que pueden retrasar el momento de la concepción.

Vieron, como he comentado, que el estrés era uno de los factores que podían causar problemas en el embarazo y en el desarrollo del bebé. De paso, y sin buscarlo, observaron que las mujeres con niveles más altos de alfa-amilasa y de cortisol (esta hormona está vinculada con el estrés a largo plazo) antes del embarazo tendían a tener más niñas.

De las 338 mujeres nacieron 58 niños y 72 niñas, pero hablamos de todas las mujeres de la muestra, las que tenían estrés y las que no. A la hora de separarlas, las que tenían más cortisol (problemas a largo plazo) tenían un 75% más probabilidades de tener una niña que las que no tenían estrés. Si tenían más alfa-amilasa (aumenta cuando tenemos problemas puntuales), tenían un 69% más probabilidades de tener niña.

¿Existe causalidad?
Ahora bien, como dicen los investigadores, la muestra es muy pequeña y podría no ser una relación real causal. Incluso, en caso de que la muestra fuera grande, el estrés podría ser la consecuencia de algún factor que sería en realidad el causante de tener más hijas, como la ocupación, la alimentación y/o otros problemas.

Si pensamos en clave de supervivencia de la especie, tiene cierta lógica. Los niveles de estrés elevados pueden estar "diciendo" al cuerpo de las mujeres que en el exterior la vida no es fácil y que los humanos pueden tener problemas para mantener la población. Como la mayoría de especies han ido evolucionando a lo largo de la vida para tener como objetivo primero la supervivencia de la especie, lo más lógico, en caso de épocas de peligro para la humanidad, es que nazcan más mujeres, que son las que pueden dar a luz a los bebés.

Ahora bien, algo falla en mi teoría: ¿por qué tardan más en lograr un embarazo? ¿No debería ser lo contrario, que a más estrés, más capacidad para procrear? ¿O quizás la limitación tenga también que ver con todo ello, pues el estrés de la madre puede ser perjudicial en su labor como madre e interesa que tenga pocos hijos, para poder cuidarlos, pero que sean niñas?

Ante la duda, sea cuál sea la realidad, no me queda más que recalcar que los métodos para tratar de seleccionar el sexo del bebé no son efectivos al cien por cien, que estar estresada puede afectar a muchas cosas y que no es un estado que haya que buscar voluntariamente para tratar de tener una hija y que, en consecuencia, para evitar desilusiones posteriores, lo mejor es no hacer muchas cábalas ni inventos al respecto, tener claro que tanto puede ser niño o niña, y que, sea lo que sea, debe ser recibido con la misma alegría.

Fuente: http://www.bebesymas.com
Leer más: http://www.bebesymas.com/recien-nacido/nino-o-nina-el-estres-de-la-madre-puede-estar-relacionado-con-el-sexo-del-bebe 

19/10/14

Ojo a las pantallas: dañan la vista de los más pequeños


Cada vez es más habitual que nuestros bebés y niños tengan entre sus manos tabletas y teléfonos móviles. Antes, la televisión solo se veía en casa. Ahora, en cualquier lugar los niños pueden ver dibujos animados o jugar con pantallas digitales. Pero, ojo a las pantallas, porque dañan la vista de los más pequeños si no se utilizan bien.

En los últimos años han aumentado los casos de miopía entre los niños pequeños, de entre dos y cuatro años. Los oftalmólogos lo atribuyen al mayor uso de las nuevas tecnologías por parte de las familias.

A edades tempranas los niños aún no tienen bien desarrollados los conductos oculares, por lo que les cuesta focalizar o fijar las imágenes. El aparato visual se desarrolla hasta los ocho años aproximadamente.

Si continuamente se les expone a estas pantallas que se ven a una distancia mínima, pueden aparecer problemas tempranos de miopía, astigmatismo y otros “errores refractivos” (cuando los ojos afectados no pueden enfocar correctamente los objetos sobre la retina) que hasta ahora estaban presentes sobre todo en niños algo mayorcitos, entre los seis y 11 años.

Recordemos que, aunque la introducción en la vida diaria de estos aparatos es inevitable y trae muchas ventajas, también es cierto que los más pequeños se pierden muchas cosas frente a las pantallas. Incluso, se ha comprobado que los niños que pasan más tiempo al aire libre tienen menos riesgo de padecer miopía.

Por eso, en los más pequeños conviene limitar los gadgets electrónicos en lo posible y usar los vídeojuegos con moderación y en familia. Puede que sea menos "cómodo" para los papás o cuidadores, pero sin duda divertido, también didáctico y más saludable otro tipo de entretenimiento, digamos "tradicional".

También, como se asegura ahora, porque las pantallas de tabletas y móviles están haciendo que cada vez haya más niños pequeños miopes. La salud visual de nuestros hijos importa muchísimo y hemos de estar atentos a cualquier signo que indique que tienen algún problema visual.

Fuente: http://www.bebesymas.com
Leer más: http://www.bebesymas.com/salud-infantil/ojo-a-las-pantallas-danan-la-vista-de-los-mas-pequenos 

18/10/14

Mi bebé todavía no habla, ¿debo preocuparme?


Hace pocos días nos quedábamos boquiabiertos con el bebé de dos meses que dice "Te quiero", pero desde luego eso no es lo normal. No empecéis a hacer comparaciones que es una de las peores cosas que podemos hacer los padres. De hecho, es a raíz de comparar a nuestros hijos con otros niños cuando surgen las preocupaciones sobre si podrá hacer tal o cual cosa.

El desarrollo del lenguaje es una de las más frecuentes, especialmente cuando nos encontramos con niños de la misma edad de nuestros hijos capaces de pronunciar un discurso mientras que el nuestro no articula palabra. La pregunta es inevitable, mi bebé todavía no habla ¿debo preocuparme?

¿Cuándo empiezan a hablar?
Como en cualquier aspecto del desarrollo, en la adquisición del lenguaje cada niño tiene su propio ritmo. Así como no todos los niños empiezan a andar a la misma edad, tampoco todos empiezan a hablar a una edad determinada. Todo depende de la maduración del niño, de cuando su cerebro esté biológicamente preparado para adquirir el lenguaje.

Se puede hablar de retraso simple del habla cuando se produce un desfase en la aparición del habla y en el desarrollo de la expresión respecto a la edad cronológica del niño. Es un desarrollo del lenguaje lento que no corresponde a su edad.

Normalmente, ¿cuándo empieza a hablar el niño?
El bebé comienza a pronunciar sus primeras palabras entre los 10 y los 13 meses. Al principio habla de personas (papá, mamá, nene), animales (perro, gato, pato…), alimentos (agua, pan, manzana…), partes del cuerpo (ojos, boca, mano…), prendas de vestir (pantalón, camiseta, zapato…), vehículos (coche, barco, avión…), juguetes (pelota, puzzle, muñeca…) u objetos que se encuentran en la casa (cuchara, televisión, teléfono…), pero también de la localización en el espacio (arriba, abajo, al lado…) y de ciertas rutinas (hola, gracias, por favor…).

Hacia los 18 meses ha adquirido entre 50 y 100 palabras, hacia los 20 meses 200 palabras, hacia los 2 años entre 400 y 600 palabras, y hacia los 3 años unas 1.500 palabras y es capaz de utilizar frases de tres elementos con una estructura de nombre+verbo+nombre (por ejemplo, "nene come pan").

Por supuesto que no vamos contando las palabras que pronuncia, pero nos sirve para tener una idea aproximada. Tampoco significa que el niño tenga un retraso del habla si no dice 50 palabras a los 18 meses.

¿Cuándo se puede decir que hay un retraso del habla?
Se puede decir que el niño tarda en empezar a hablar cuando a los 2 años no produce enunciados de dos palabras.

También hay otros síntomas que pueden alertar sobre un retraso del habla si a partir de los 3 años el niño presenta los siguientes signos:

Tiene una alteración en la organización del lenguaje. Es decir, es capaz de pronunciar sonidos aislados y grupos de sonidos, pero presenta dificultades para formar con ellos las palabras.

Muestra un retraso en la adquisición del juego simbólico.

Reduce al mínimo el uso de proposiciones, de nexos y utiliza muchas simplificaciones fonológicas.
I
mita pero no pronuncia frases de forma espontánea.

Hay que decir que la mayoría de los bebés que empiezan a hablar tarde se normalizan después y también hay que aclarar que los prematuros pueden tardar algo más en comenzar a hablar.

¿Cómo podemos ayudarle?
Los padres podemos ayudar a nuestros hijos a estimular la adquisición del lenguaje con sencillas técnicas, como por ejemplo:

Leerles y contarles cuentos con frecuencia, incluso desde antes de que comiencen a hablar, para que vayan familiarizándose con nuevos sonidos y palabras.

Usar frases sencillas adaptadas a la edad y nivel de comprensión del niño.

Ir nombrando las acciones que vamos a haciendo ("nos ponemos los calcetines", "te limpio la cara")

Repetir varias veces palabras cotidianas que aún no pronuncia (coche, casa, libro, etc)

Destinar un rato del día a juegos en los que intervenga el habla (flashcards, dibujar y preguntarle qué ha dibujado, dibuja el objeto que él te nombre, etc)

Usar preguntas de respuesta abierta (¿y ahora qué hacemos? ¿cómo funciona esto?) para motivar al niño a participar.

Problemas que debemos descartar

Si notamos que el niño no progresa en la adquisición del lenguaje es necesario acudir a un especialista para descartar algún problema que pudiera estar interfiriendo, como por ejemplo: problemas de audición, un trastorno del habla (disglosia, disartria, tartamudez) o algún otro problema del desarrollo.

Fuente: http://www.bebesymas.com
Leer más: http://www.bebesymas.com/desarrollo/mi-bebe-todavia-no-habla-debo-preocuparme