1/10/14

Cinco consejos para cuidar la piel del recién nacido


La piel del recién nacido es extremadamente sensible. A diferencia de la piel de los adultos, la de los bebés no tiene las defensas suficientes para hacer frente a las agresiones externas.
Al ser tan vulnerable, su delicada piel necesita unos cuidados especiales, por tanto os damos cinco consejos que debes tener en cuenta para cuidar la piel del recién nacido.

El baño: corto o limpieza por partes
Durante las primeras semanas de vida, debes bañar al bebé un máximo de 2 ó 3 veces a la semana durante no más de cinco minutos.

Debes utilizar una jabón suave líquido que tenga un pH de 4 a 4’5. Son jabones que no hacen casi espuma, son así, no hace falta que uses más cantidad.

Lo más recomendable mientras el bebé todavía tiene el cordón umbilical es hacer una limpieza por partes, lo que se conoce como el lavado del gato. Consiste en un lavadito rápido con esponja y agua caliente.

Si vas a darle un baño completo, tiene que ser rápido y secando muy bien la zona del cordón umbilical para evitar que se reblandezca y se ralentice su caída.

La piel bien hidratada siempre
La piel de los bebés es más fina que la de los adultos, tiene menos capas que la protegen y las células que la forman están más separadas. Esto hace que el agua se absorba más y se pierda más, e influye en su sistema de barrera y su elasticidad.

Por ello, hidrata la piel del bebé una o dos veces al día. Es preferible que lo hagas varias veces con poco producto que aplicar gran cantidad pocas veces.

Lo mejor es darle la crema después del baño acompañado de un suave masaje. Esto ayudará además a que el bebé se relaje, así como para aliviar los cólicos del lactante. Los productos deben ser emolientes o aceites específicos para la piel del recién nacido.

Proteger del sol la piel del bebé
La piel de los más pequeños tiene pocos melanocitos que la protejan, por tanto la recomendación es evitar la exposición al sol de los niños antes de los seis meses.

No se les debe poner crema solar a los bebés antes de los seis meses por tanto, la protección debe ser total, es decir, mantener al bebé a la sombra en las horas centrales del día, salir a pasear con capota o sombrilla en el cochecito y si va en brazos o en un portabebé, evitar que le de el sol directo.

A partir de los seis meses ya se le puede aplicar la crema o emulsión solar con un factor de protección 50, pero igualmente hay que evitar exponer al bebé en las horas de sol más intensas.

La piel del culete, siempre limpia
Las cacas y la orina contienen bacterias muy irritantes para la delicada piel del bebé, y afectan de forma diferente según el tipo de piel de cada niño.

Por lo tanto, se recomienda la utilización de pañales con alto nivel de absorción capaces de mantener seco el culito del bebé el mayor tiempo posible, y cambiarlo de forma frecuente.

En cada cambio de pañal hay que limpiar la piel con una esponja humedecida o con toallitas para bebé, siempre que no contengan un conservante vinculado con casos de dermatitis atópica, procurando limpiar bien los pliegues.

Una vez limpia la piel, se recomienda aplicar una crema en pasta o pomada que sirva de barrera directa frente a las heces y la humedad ante los primeros síntomas de irritación.

La ropa, de tejidos naturales
Los cuidados básicos también incluyen la ropa que estará en contacto permanente con la piel del bebé. Debes usar siempre tejidos naturales como el algodón, transpirable y elaborado con productos libres de sustancias químicas.

El lavado debe realizarse con detergente suave para la ropa, sin suavizantes ni lejías, ya que pueden quedar productos químicos adheridos a las fibras e irritar la piel del bebé. También debes quitar etiquetas y evitar costuras o pliegues que puedan provocar rozaduras.

Fuente: http://www.bebesymas.com
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30/9/14

El bebé tiene legañas: estenosis u obstrucción del conducto lagrimal


Puede que notes que tu bebé se despierta con un ojo pegado, o que tiene demasiadas "legañas" en ocasiones mezcladas con líquido lagrimal. Esa sustancia se acumula en el ángulo interior del ojo y sobre todo después de dormir se le nota al bebé los ojitos pegados. Se trata de estenosis del conducto lagrimal, una obstrucción muy frecuente en los recién nacidos.

Los síntomas típicos son esa mucosidad amarillenta y lagrimeo del ojo, normalmente en un solo ojo aunque puede ser que se produzca en los dos. Se trata de un trastorno del lagrimeo que puede ser congénito o resultado de una infección en la zona nasofaríngea. El conducto nasal que une el interior del ojo y la nariz se estrecha o inflama, quedando obstruido el lagrimal.

En consecuencia, las lágrimas que protegen el ojo (continuamente se producen secreciones con ese fin protector) ya no fluyen libremente, se acumulan y pronto aparece una inflamación purulenta. Es muy habitual que los bebés nazcan con el conducto lagrimal estrecho o tapado (lo que recibe el nombre de estenosis del conducto lagrimal), un trastorno que habitualmente desaparece por sí solo. A veces, sin embargo, puede derivar en conjuntivitis.

Por ello, cuando detectemos esas legañas hemos de limpiar el ojo o los ojos del bebé. Los lavaremos con una solución de suero fisiológico estéril, procurando hacerlo siempre desde dentro hacia el exterior del ojo (que el suero gotee hacia la nariz por la mejilla). También hemos de seguir esa misma dirección si nos ayudamos de una gasita estéril para retirar la mucosidad del ojo.

El pediatra podría recetar un colirio antibiótico pero hemos de tener en cuenta que si el taponamiento o estrechamiento del conducto lagrimal continúa, la secreción se reducirá momentáneamente, pero la inflamación reaparece en cuanto el producto deja de aplicarse.

Otra cosa que podemos hacer los padres para "ayudar" a que el conducto nasolagrimal se abra es realizar pequeños masajes con el dedo meñique (muy limpias las manos) en el ángulo interior del ojo, realizando presión en ese punto a través de pequeños movimientos circulares, aunque como podéis imaginar no se trate de una "maniobra" muy cómoda para el bebé...

Si a los síntomas que hemos enumerado (lagrimeo y secreciones legañosas) se añaden otros como párpados hinchados, rojos y sensibles y globo ocular enrojecido, podemos estar hablando de conjuntivitis en el recién nacido con otras causas: una infección por bacterias o virus que puede necesitar tratamiento.

No obstante, como decimos, la estenosis u obstrucción de los conductos lagrimales del bebé suele desaparecer por sí sola cuando el bebé alcanza las seis u ocho semanas y solo hemos de procurar mantener limpios los ojitos cuando se acumulen las "legañas".

Fuente: http://www.bebesymas.com
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29/9/14

Y los padres, ¿no concilian su vida laboral con la familiar?

Después de hablar en dos ocasiones de la conciliación entre familia y trabajo, a raíz de las declaraciones de Sara Carbonero, que decía estar conciliando al irse a otro país dejando a su bebé en tierra un mínimo de una semana, queda hablar de la conciliación de los padres con el trabajo.

Son muchas, muchas, las mujeres que al leer comentarios sobre ella se han acordado de Iker Casillas. Lo expliqué también, porque al hablar de ello añaden el "machismo" que suponen que hay detrás. Así que quizás deberíamos hablar de los padres, de qué pasa con nosotros, de si conciliamos o no lo hacemos o de si podríamos conciliar más.

Los padres conciliamos muy poco
Fuimos los primeros que empezamos a trabajar de manera asalariada y la mujer quedó al cuidado de los niños. Fue así durante mucho tiempo y aún ahora cuesta despegarnos de esa "tradición", por varios motivos que os comento a continuación.

No estamos acostumbrados a ser los cuidadores principales
No es que no sepamos o no seamos capaces. De hecho, hace unos días comentamos que el cerebro de los hombres es capaz de cambiar cuando se dedican al cuidado de sus hijos como cuidadores principales. Sin embargo no suele ser el rol que asumimos. En la mayoría de ocasiones es la mujer la que adopta el papel de cuidadora principal, tras dar a luz al bebé, y los padres asumimos el de cuidador secundario que da soporte a la madre y que cuida del bebé y juega con él (y lo que haga falta), siempre que el bebé no reclame a mamá.

Al ser esto así, lo habitual es que sea la cuidadora principal la persona que acabe por tener que conciliar entre el trabajo y el cuidado del bebé. Básicamente porque la baja se acaba a las 16 semanas, cuando el bebé es aún muy pequeño y sigue necesitando mucho a sus padres, y sobre todo a su cuidador principal, normalmente la madre.

Los bebés no cotizan a nivel social
Tener un hijo es algo que da mucha alegría y felicidad y que hace que todos hablen de ti cuando nace, pero una vez crece los padres deben adaptarse a los ritmos del bebé, pero durante el día, se considera que el bebé debe adaptarse al de los padres. Es decir, lo importante es el trabajo y el bebé, aunque necesita a su referente, debe amoldarse quedándose con una tercera persona para que sus padres puedan trabajar.

Si uno de los padres decide quedarse con él mientras es bebé lo hace a riesgo de bajarse del mundo, de perder oportunidades laborales y de quizás recibir la incomprensión de los compañeros de trabajo y familiares, que se preguntan cuándo recuperarás tu vida de antes, como si un bebé no debiera cambiar los ritmos de vida de las personas. Esto sucede porque, por norma general, los bebés no cotizan demasiado a nivel social. No son demasiado importantes y se considera que sus necesidades están cubiertas si se queda al cuidado de algún familiar o en una escuela infantil. Algo así como "¿Por qué te quedas con tu bebé? ¿Es que no puede quedarse la abuela? ¿No lo llevas a la guardería?"

Sabemos todos que los bebés estarán bien con la abuela y estarán bien también en una escuela infantil, sus vidas no corren peligro. Ahora bien, a nivel emocional, a nivel de apego, a nivel de vínculo, a nivel de amor, un bebé necesita estar con las personas que más quiere: su padre y su madre. Por eso a los padres nos gustaría poder pasar más tiempo con ellos y poder llevar a cabo una conciliación real que tuviera en cuenta eso, que queremos darles amor, cariño y tiempo para educarles nosotros, porque los bebés quieren lo mismo, que seamos nosotros quienes les cuidemos.

Si las mujeres que tratan de conciliar son criticadas, imaginad los hombres
Imagino que no sucede en todos los casos, pero muchas de las mujeres que reducen se jornada o que se cogen excedencia o dejan de trabajar llegan a recibir miradas y muestras de incomprensión por parte de los demás. Por una parte se habla de ellas como de que "no hacen nada" y por otra se habla de los bebés como de "con lo bien que les va la guardería". Repito, no quiero generalizar, pero yo lo he vivido porque mi mujer no trabaja y cuida de los niños. Lo de la guardería nos lo han dicho unas cuantas veces y lo de que ella está en casa y no hace nada, pues también.

Si a ellas, las mujeres, que suelen ser las cuidadoras principales, se les critica, imaginad qué pasaría si fuera un hombre. A ver qué empresario puede entender que un trabajador decida reducirse la jornada para cuidar de sus hijos. A ver qué compañero de trabajo.

No es excusa, ojo. El mundo se cambia, normalmente, desde abajo. Pero la presión social hace mucho y es muy fuerte si los bebés, como digo, no son demasiado importantes para el conjunto de la sociedad capitalista.

Consigamos que los bebés sean importantes
Si queremos que los hombres empiecen a conciliar más su vida laboral con su vida familiar deberíamos empezar por conseguir que los bebés fueran considerados importantes. El bebé de Sara Carbonero e Iker Casillas podría estar un mes sin sus padres y no pasa nada porque, como dicen, "va a estar bien cuidado". Es cierto, no se va a morir ni va a pasar hambre, pero a nivel emocional, va a perder a sus padres. Un bebé necesita ver cada día a sus seres más queridos, porque si no los ve siente que le han abandonado. Imaginad esa sensación un día tras otro, y tras otro.

Pero claro, si nos parece normal esto, cómo no nos va a parecer normal que nuestros hijos pasen 8 horas cada día sin nosotros. Y cómo no les va a parecer normal a los empresarios, a los jefes y a los que mandan, más arriba.

"No generalices Armando, muchos padres y muchas madres lo pasamos fatal por dejar a nuestros hijos en casa o en la guardería", me dicen a menudo. Pues eso es lo normal, sentirlo por nuestros hijos, pasarlo fatal por ello, hacer de tripas corazón, llenar de cariño a nuestros hijos cuando llegamos a casa y seguir quejándonos de que tengamos que vivir de esta manera, trabajando el padre y la madre para poder pagar la hipoteca, sin que se valore nada el que tengamos hijos. Otros países dan ayudas, muchas, por el mero hecho de ser padres. 

Se les reconoce la labor y se les ayuda para que los tenga, los críen y los eduquen. Lógico, son el futuro del país. En el nuestro, en España, solo importa el ahora: y los que vengan después, que se espabilen.

A lo que iba, debemos seguir luchando para que los bebés sean considerados importantes, para que se vea como normal el que una madre concilie el trabajo con su vida privada para cuidar del bebé, que reciban ayudas por ello y que lo raro sea, entonces, lo contrario, lo de dejar al bebé sin padres ocho horas al día. El día que esto ocurra los padres podrán también conciliar, y quizás lo hagan más que ahora porque sí, los bebés son importantes para la sociedad, y de cómo les cuidemos dependerá en gran medida su comportamiento futuro. 

Debemos entender esto y pensar sobre todo en ellos, en los más desprotegidos de la ecuación. Cuando tengamos claro que lo ideal es que estén con su padre o con su madre, será más fácil para los dos arreglar horarios para estar con su bebé.

Los hombres también queremos conciliar
En más de una ocasión me he planteado trabajar menos y pasar más tiempo con mis hijos. Pero claro, estando la mamá en casa y con mi único sueldo es inviable. Si ella trabajara no se me caerían los anillos por hacerlo. Veo cada día a muchos padres súper implicados en el cuidado de sus hijos. Padres que, seguro que si pudieran elegir, trabajarían menos para pasar más tiempo con ellos. Padres que, de asumir el rol de cuidador principal desde el principio, seguro que se cogerían excedencias y también harían las mil y una para salir del laberinto social habiendo sido capaz de educar a sus hijos. Nosotros también sabemos y también queremos que pueda ser posible.

¿Me preguntáis por el de la foto? No sé. No lo conozco. No sé si está abatido por no poder ver a su hijo en unos cuantos días o si está de lo más tranquilo porque "está bien cuidado". Él no ha hablado y no ha dicho nada. Yo os digo cómo estaría en su lugar: destrozado. Lo máximo que he estado sin mis hijos es dos días, porque me fui a un congreso de lactancia materna a Ávila, los eché mucho, mucho de menos. Si no los viera en una semana, o en un mes, lo llevaría fatal. Pero claro, yo no soy él. Así que no sé si siente lo mismo que yo en torno al ser padre, a lo que puede llegar a necesitar un bebé, a la conciliación y a todo este tema.

Fuente: http://www.bebesymas.com
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28/9/14

Disfrutar aprendiendo

Es la mejor forma de que los procesos de adquisición de nueva información tengan éxito.

Se ha demostrado científicamente que la diversión produce endorfinas, sustancias estimulantes de la actividad cerebral.

Para que el aprendizaje resulte significativo, es decir, consolidado, y no mecánico y caduco, son fundamentales los siguientes aspectos:  

1. Los contenidos tienen que transmitirse de forma positiva y estimulante: deben despertar la curiosidad y resultar atractivos.

2. La empatía de quien transmite el conocimiento, su capacidad de identificarse con quien aprende, es decisiva: está demostrado que, incluso para los más pequeños, si un maestro no consigue despertar su interés, automáticamente, la asignatura resultará tediosa y será muy difícil que les enganche.

3. Las dimensiones de la comunicación y de las emociones: el uso de formas apropiadas de comunicación, favorece el aprendizaje y la transmisión de las emociones ligadas a él. Son muchos los elementos que entran en juego: la postura, el tono y la modulación de la voz, la manera de hablar, entre otros.

4. Dimensión de la relación. Actitudes que constituyan un refuerzo positivo: elogios, ánimos, escucha atenta a las propuestas de los alumnos…, en definitiva, disponer del espacio y el tiempo para expresarse.

Motivación: fomenta y facilita el deseo de conocer, consigue que se esté satisfecho de uno mismo y aumente la autoestima.

El aprendizaje eficaz se caracteriza por el establecimiento de un canal de interés, que surge a través de ejemplos concretos, metáforas, etc., y que hace partícipes a todos los que están aprendiendo. El interés despierta la atención, y la atención nos permite recordar con más facilidad lo aprendido.

Transmitir los conceptos y la información con consciencia y capacidad, logra que los niños aprendan a aprender de forma efectiva, dinámica y divertida, encaminándose así hacia un futuro exitoso.

Autor: Elisa Grosso. Maestra italiana especializada en neuropsicopatología del  aprendizaje y el desarrollo
Fuente: http://espectacularkids.com
Leer más: http://espectacularkids.com/blog/es/disfrutar-aprendiendo/ 

27/9/14

Con la vuelta al colegio conviene recordar algunas técnicas de estudio para los peques

Con la vuelta al colegio los peques pasan de una rutina de ocio y entretenimiento en la que cada día se aprende algo diferente a una en la que prima la atención, el estudio, la práctica de la memoria y el descanso para asimilar lo aprendido en la jornada. Estos días de tránsito hacia el colegio conviene recordar que los niños tienen que tener hábitos y técnicas de estudio para su buen desarrollo educativo durante el curso escolar. Además estas rutinas, convenientemente asimiladas y mejoradas año a año, se convierten en un activo fundamental cuando el alumno crece y decide cursar estudios que exigen mayores capacidades. Los hábitos y las técnicas de estudio no se aprenden sólo en la escuela así que es importante que desde casa les ayudemos a dirigir y orientar la gestión del tiempo.

Por ejemplo, es importante mantener un ritmo continuo en las clases para conseguir una progresión en el aprendizaje. Hay que ayudar a los peques para que sigan el ritmo en clase y puedan afrontar los estudios sin caer en frustraciones o retrasos por eso es fundamental que lo aprendido en el día se trabaje con ligeros repasos, anécdotas e historias para facilitar el recordatorio y hasta alguna tarea en casa para conseguir interiorizar lo aprendido.

Los niños van a demandar nuestra atención para que les animemos, que les ayudemos y que les preparemos para afrontar el curso escolar en el que habrá retos que superarán mejor aplicando una dedicación constante. Y es que, que un niño se sienta perdido ante el estudio puede generarle ansiedad porque le dedique mucho tiempo a hacer deberes aunque con poco éxito académico. Por eso tiene que aprovechar el tiempo de estudio, tenemos que animarle a que sea persistente y práctico en su tarea diaria.

Para los niños conviene ofrecerles un espacio adecuado para que se concentre a diario, que no se agobie por su trabajo escolar diario y que genere hábitos, motivación y técnicas para conseguir sortear el curso sin sorpresas de última hora.

Así que estos últimos días de vacaciones son buenos para ir animando a los peques a recuperar la rutina del curso, preparar con ellos una zona de estudio e ir conociendo sus respuestas, sensaciones y preocupaciones ante los retos que se les van a plantear durante el curso escolar.

Fuente: http://www.pequesymas.com
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26/9/14

Un padre decora las bolsas del almuerzo de su hijo con personajes animados


Hay veces que a uno le gustaría que llegaran aquí ciertas costumbres que existen en otros países, como esas bolsas de papel donde guardan la comida, bebida y la compra los norteamericanos.

Claro, que también iba a necesitar del lápiz de Brian Dunn, un diseñador gráfico y padre, que decora las bolsas del almuerzo de su hijo con personajes animados.




Brian lo lleva haciendo desde hace dos años, cada día y siempre con un dibujo diferente.
El considera que es una buena forma de poder seguir dibujando y ensayando ideas, además el papel de las bolsas del almuerzo es un buen soporte para sus dibujos y lo más importante, a su hijo le encantan.


Con motivo de la graduación de su hijo, Brian decidió subir varios de los dibujos a Reddit y en poco tiempo empezó a recibir un montón de visitas, así como ofertas por las bolsas.
Podéis ver la galería aquí o visitar su página Os lo recomiendo porque sus dibujos son muy buenos.

Me parece una forma increíble de hacerle sentir a un hijo que es alguien especial, ¿que os parece?

Fuente: http://www.bebesymas.com
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25/9/14

Un buen desayuno tras un despertar agradable

Es hora de ‘ponerse las pilas’ y empezar a regularizar rutinas, no sólo porque las clases se reanudan en pocos días, sino también porque el cuerpo y la mente de nuestros hijos agradecerán que los mandemos a la cama a una hora razonable, y que recuperemos en nuestros hogares el equilibrio alimenticio del que hacemos gala cuando no son vacaciones.

Parecen ser comunes durante el verano los desayunos casi a la hora de comer, la (casi) ausencia de merienda, disminuir la ingesta de frutas en favor de helados y batidos, cenar a las 23 horas… Entre unas cosas y otras acabamos todos cansados, especialmente los padres que no nos podemos permitir dormir 12 horas como nuestros hijos; y en los peques hace mella una alimentación que desde el punto de vista de la nutrición podría incluso calificarse de deficitaria.

Así que hoy toca hablar del despertar y el desayuno: para ir despertadores más pronto, los tenéis que acostar (o mandar a la cama) también más temprano. Os (y me) recuerdo que los niños de hasta 12 o 13 años deben dormir un mínimo de nueve horas diarias, un mínimo he dicho, los hay que necesitan más; y que en adolescentes el mínimo se puede reducir hasta 8 y media. Si no se cumple ese requisito, podremos despertarlos pronto, pero estarán agotados durante el día aunque no tengan actividad, incluso puede que malhumorados, sin contar con que también presentan menos capacidad de reacción (no es conveniente cuando se tiene edad de pasarse el día jugando)… además en pocas semanas también lo notaríamos en el rendimiento escolar.

Abre los ojos que es el primer día de escuela
Una frase que (imagino) les gustará a pocos niños, y de hecho tampoco es que debamos esforzarnos en que estén de acuerdo con esto, pero si que podemos facilitar la transición en el primer día, y el resto. “Cada uno en su casa…”, seguro que tenéis vuestros trucos, pero sabed que cuando dejan de funcionar es hora de ponernos a pensar en otros.

Aunque tengáis el tiempo calculado: les despierto, caliento el desayuno, les llamo para que bajen, me asomo al recibidor para asegurarme de que dejaron las mochilas preparadas, saco de la nevera los bocadillos que preparé anoche, los pongo en las mochilas, les vuelvo a llamar, mientras desayunan dejo la ropa sobre las camas, etc. (es increíble que todos lleguemos a hacer tantas cosas en tan solo una hora y media). Decía que aunque el tiempo esté calculado, si abrimos la habitación 15 minutos antes, estaremos todos más relajados.

La persiana a medio subir para los niños más sensibles a la luz después del sueño, un tono de voz suave, y alguna que otra caricia en las mejillas. Pero además podéis:

Utilizar música (no muy alto el volumen por favor).

Leerles en voz alta (pero no gritando) un par de estrofas de un poema que sea comprensible para ellos.

Decirles que se vayan despertando mientras tú despiertas a sus pies, sus manos, su barriga, sus orejas (mientras acaricias con una pluma esas partes del cuerpo)

Escribirles pequeños carteles alusivos a hechos importantes que ocurrirán durante el día, y dejarlos sobre la almohada: “Tu primer concierto como violinista, estaremos allí para animarte”, “me encantará ver la demostración de kárate que habéis preparado”, “Ese examen tan bien preparado merece un 10, después me lo cuentas”, “¿Recuerdas que hoy vienen los primos a celebrar tu cumpleaños? ellos también tienen ganas de verte”. Pueden servir como incentivo, y desvían un poco la atención sobre otros aspectos de la vida de los niños que pare ellos son muy importantes.

Inventarte el principio de un cuento corto sobre ellos, y decirles que lo acabarás cuando vengan a comer”

Lo más importante es que siempre, siempre es recomendable despertar antes de lo que se prevé, incluso teniéndolo todo preparado, las prisas no son buenas.

Un buen desayuno: fuente de energía
Es una de las tres comidas más importantes, sabiendo esto, es comprensible que se nos den tantos consejos para que sea completo y equilibrado; el desayuno debe cubrir como mínimo el 25 por ciento de las necesidades nutricionales, el resto se reparte en otras cuatro comidas, de las que dos también son fundamentales.

La primera comida del día, con razón oímos tanto eso de “desayuna como un rey”, no es para menos después de tantas horas de ayuno; y con razón nos recomiendan que incluya (al menos) un alimento de cada grupo. Cereales y otros azúcares, grasas como aceite e oliva (en representación de los alimentos energéticos), lácteos o algún embutido como alimentos plásticos, frutas y alguna verdura (como el tomate) son alimentos reguladores.

Aquí tenéis esta guía para planificar desayunos saludables, el resto está en vuestras manos. Es importante la variación porque dentro del mismo grupo los alimentos tienen distintas propiedades (por ejemplo las manzanas y las naranjas).

Un buen desayuno no sólo es fuente de energía, es que además ayuda al aporte de distintos nutrientes, en la prevención de la obesidad, y a un buen rendimiento físico e intelectual, prestemos pues la atención que se merece, es un motivo más para despertarles esos 15 minutos antes, con tiempo es más fácil que acepten un desayuno completo, y puedan acabarlo.

Fuente: http://www.pequesymas.com
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