31/10/14

Cocinar con los niños está de moda, ¿también en casa?


Algo bueno (seguro que más de una cosa) tenía que traer este boom de los programas de televisión en los que se cocina, mayores, pequeños, familiares de ambos... Observo que está de moda cocinar con los niños, una actividad que siempre os hemos recomendado por la buena experiencia del tiempo compartido con nuestros hijos.

Ahora proliferan los talleres de cocina para niños, pero en casa tenemos una buena oportunidad para hacer que los niños tomen gusto por la cocina y no le tengan miedo a los fogones. Incluso, quién sabe, pronto nos sorprendan con su primera receta propia...

Los talleres de cocina pueden ser una opción al alcance de menos gente, y además suelen ser sin la participación de los padres. Por lo tanto, nos quedamos con nuestros propios talleres en casa.

Cocinar con los niños no es solo cuestión de sabores, va mucho más allá. Se trata de todo un aprendizaje en el que disfrutamos juntos de una manera segura.

Los niños desde bebés se familiarizan con lo que trajinamos nosotros en la cocina y pronto, con pocos años, podrán poner su granito de arena: amasando aquí, echando sal allí, lavando la fruta y la verdura... De ahí a batir huevos o empanar, las posibilidades son múltiples y conforme crecen los niños querrán implicarse más.

Pero no solo nos circunscribimos a la cocina. Hemos de dejar que el niño se involucre también en la compra en el supermercado, a la hora de hacer la lista o confeccionar el menú. Elegir los ingredientes y servir la comida, todo forma parte de este gusto por la cocina.
Intenta que haya ingredientes variados, saludables, de todos los grupos de alimentos, con especial hincapié en frutas, verduras y pescados, que a veces tanto les cuesta comer.

Diversión y seguridad cocinando
Entre los consejos de seguridad que hay que seguir para que la experiencia de cocinar con niños sea perfecta, destacamos los siguientes:

El niño nunca puede estar solo en la cocina, pues podría producirse algún accidente en un descuido.

Tampoco puede utilizar cuchillos afilados (hay que enseñarles el peligro del lado afilado), por lo que seremos nosotros los encargados de pelar o cortar aquellos alimentos que lo necesiten.

Asígnale tareas adecuadas a su edad.

Vigilar el apagado de fuegos, controlando el tiempo.

No dejar los mangos de sartenes o cacerolas hacia afuera, pues podrían cogerlo y volcar.

Enseñarles también que no se deben acercar al fuego o al horno.

Y aunque no estemos o estén cocinando, recuerda que en la cocina se producen gran número de accidentes caseros (junto al baño y al garaje), por lo que hemos de tener en cuenta los consejos generales de seguridad infantil en la cocina, como mantener fuera del alcance utensilios peligrosos y productos de limpieza, tapar los enchufes...

Para disfrutar de esta actividad además hay que elegir el momento justo, cuando nos apetezca a mayores y pequeños, cuando haya tiempo suficiente, los fines de semana si entre semana es más complicado por los horarios laborales y escolares.

Pregunta a tu niño o niña qué le gustaría hacer, anímale a que cree su propio libro de recetas dibujando los platos, enséñale los procedimientos básicos y en definitiva que le entré el gusanillo de la cocina. ¿Y qué tal si nos fabricamos un gorro de chef?

No buscamos que sean grandes cocineros ni que ganen concursos, tan solo que disfruten cocinando y ayudando a cocinar. También a este fin pueden haber contribuido las cocinitas de juguetes (por supuesto, para niños y niñas).

En definitiva, es posible cocinar con nuestros pequeños chefs en casa, seguro que lo pasáis bien, aprendéis y además degustaréis sabrosas recetas, empezando por las más sencillas y elaborando otras muy originales. Y vosotros, ¿os animáis a cocinar con los peques en casa?

Fuente: http://www.bebesymas.com
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30/10/14

Enfermedades que pueden complicar el embarazo: la anemia

La anemia es una enfermedad por la que el organismo carece de la capacidad de producir la cantidad apropiada de hemoglobina (la proteína que transporta el oxígeno) o el número de glóbulos rojos. Los glóbulos rojos o hematíes son uno de los componentes del sistema sanguíneo y la hemoglobina es uno de sus principales componentes.

Como los glóbulos rojos son los encargados de transportar el oxígeno de una célula a otra, el hecho de poseer una escasa cantidad significa que el organismo deberá trabajar con más intensidad para poder obtener y transportar el oxígeno necesario para los órganos y tejidos.

En las mujeres embarazadas la anemia puede aparecer en distinto grado, especialmente a partir de la semana 20 de gestación.

Muchas mujeres embarazadas tienen algún grado de anemia que no resulta perjudicial. Pero las anemias provocadas por anomalías hereditarias en la hemoglobina pueden complicar el embarazo, por lo cual se realizan análisis de sangre para detectar estas anomalías en las mujeres embarazadas.

Además, para detectar anomalías en la hemoglobina del feto (una anemia "normal" no le afectará) puede realizarse un estudio de las vellosidades coriónicas o una amniocentesis.

La anemia durante el embarazo aumenta el riesgo de enfermedades e incluso de muerte del recién nacido en los casos más graves (afortunadamente, son los menos). El feto depende de la sangre de la madre y la anemia puede ocasionar un crecimiento fetal deficiente, un nacimiento prematuro y un bebé de bajo peso al nacer.

En la madre también aumenta la posibilidad de que aparezcan enfermedades. Además, se ve pálida y el esfuerzo extra que el organismo ha de hacer durante el embarazo puede provocar que la mujer se sienta más cansada, decaída y tal vez irritable.

Veamos cuáles son los tipos de anemias que pueden producirse en el embarazo.

Tipos de anemias durante el embarazo
Anemia gravídica. Se produce durante el embarazo al aumentar hasta en un 50% el volumen sanguíneo de la mujer. Esto hace que la concentración de glóbulos rojos en su cuerpo se diluya. No se considera anormal o peligrosa excepto en los casos en los que los niveles disminuyen demasiado.

Anemia por deficiencia de hierro o anemia ferropénica. Especialmente al final del embarazo el feto se vale de los glóbulos rojos de la madre para su crecimiento. Si la mujer tiene una buen "reserva" en la médula ósea, no habrá problemas. Pero puede que el bebé no vea satisfechas sus necesidades y si no hay suficiente hierro almacenado la madre note esa falta. 

Por ello incluso antes del embarazo es conveniente llevar una nutrición adecuada con alimentos ricos en hierro y prevenir la anemia por ausencia de este mineral.

Anemia por deficiencia de vitamina B12. Esta vitamina es importante para la formación de glóbulos rojos y la síntesis de las proteínas. Como en el caso anterior, una adecuada nutrición que incluya alimentos como leche, carnes, huevos... puede prevenir la deficiencia de vitamina B12. Las mujeres vegetarianas (al no ingerir alimentos de procedencia animal) tienen más posibilidades de padecer deficiencias de esta vitamina, y necesitar suplementos durante el embarazo.

Anemia por deficiencia de ácido fólico. El folato es una vitamina B que funciona con el hierro para la formación de los glóbulos. La deficiencia del folato durante el embarazo generalmente está asociada a la deficiencia de hierro. Además recuerda que el ácido fólico reduce el riesgo de dar a luz un bebé con determinados defectos congénitos. Por ello se recomienda un suplemento de ácido fólico antes de quedar embarazada y durante la gestación, así como consumir alimentos ricos en esta vitamina.

Las dos anemias anteriores reciben el nombre genérico de "anemia megaloblástica", resultado de la carencia de vitamina B12, de ácido fólico o de una combinación de ambos elementos.

Un caso especial es el de las mujeres con anemia falciforme, una enfermedad de la sangre que se hereda y produce anemia crónica y frecuentes dolores. La anemia falciforme no surge durante el embarazo sino que la mujer ya la tiene, es producto de una anomalía genética. Hoy en día, las mujeres con esta anemia que quedan embarazadas tienen un embarazo de alto riesgo pero afortunadamente con los controles médicos existen muchas posibilidades de llevar el embarazo a buen término.

Como vemos, en muchos casos la anemia depende de a falta de nutrientes esenciales, por lo que la mujer embarazada ha de saber que es importante llevar una nutrición adecuada y equilibrada antes y durante el embarazo.

No obstante, por precaución y sobre todo por asegurar la presencia de ácido fólico se suelen recomendar suplementos vitamínicos que favorecen que la anemia se mantenga a raya y que el feto crezca saludable.

Fuente: http://www.bebesymas.com
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29/10/14

Ejercicio en el agua durante el embarazo: todo beneficios


La piscina es una gran aliada de la embarazada y, si no existe contraindicación, practicar ejercicio en el agua puede hacer que la gestación sea más saludable y te sientas mejor física y mentalmente.

Investigadores de la Universidad de Granada han demostrado que realizar un programa de ejercicio físico moderado en el medio acuático durante el embarazo ayuda a prevenir el aumento de peso, la diabetes gestacional y también reduce el número de cesáreas.

Estos son tan solo algunos de los beneficios, ya que además haciendo estos ejercicios nacen menos bebés macrosómicos (de más de cuatro kilos al nacer), se prolonga la lactancia materna y disminuye la probabilidad de padecer depresión postparto.

También te resultará gratificante a la hora de descansar mejor y es que otro de los beneficios de la práctica de ejercicio durante el embarazo, también en el agua, es que se descansa mejor, aumentando la calidad del sueño. Y este es un factor muy a tener en cuenta en la recta final del embarazo, cuando encontrar el descanso adecuado se hace más difícil...

Se trata de ejercicios encaminados a fortalecer el suelo pélvico y la musculatura implicada en el embarazo y en el parto, junto a los ejercicios cardiovasculares de técnica de natación para lograr un adecuado estado de forma física de la embarazada.

Y algo también importante y que a menudo no valoramos lo suficiente: el bienestar psicológico. Porque al realizar ejercicio la mujer de siente mejor, más relajada y más animada para afrontar el día a día y el parto.

En definitiva, tanto para la vida cotidiana como para el momento del parto, el ejercicio en el agua aporta múltiples beneficios a la embarazada. Ahora que llega el verano, seguro que muchas embarazadas se animan, ¡pero sin olvidar la protección solar y todos los consejos de seguridad!

Fuente: http://www.bebesymas.com
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28/10/14

Hora de comer con el bebé: hora de estar relajados y contentos


La introducción de la alimentación complementaria en ocasiones supone ansiedad para los padres, fácilmente transmitible a los niños. Por eso es aconsejable que la hora de comer sea una hora para estar tranquilos y relajados. Ahora veremos unos consejos para conseguirlo.

Está claro que cuando nos enfrentamos a las primeras papillas o cucharadas es un mundo nuevo para papás primerizos, pero recuerda, también para tu bebé. Por eso hemos de dejar de lado las prisas (siempre que sea posible), preparar con antelación la comida y no esperar a que el niño esté hambriento.

No confundamos "relajarnos" con despistarnos, ya que las horas de las comidas son importantes: hemos de estar preparados para cuando el bebé tenga hambre, poder sentarnos tranquilos a darles la comida. Dejarles tiempo para que experimenten (necesitamos mucha paciencia para las primeras cucharadas).

Lo ideal es que nos sentemos con el niño y le animemos a comer diciéndole lo buenos que son los alimentos, conversando sobre lo que vamos haciendo. Los niños aprenden continuamente sobre lo que les rodea, también a la hora de comer, su conocimiento del mundo aumenta y amplía la comprensión de vocabulario.

Siempre que sea posible, alimentemos al niño junto al resto de la familia, preferiblemente sin televisión y con un menú saludable. No pasarán demasiados meses hasta que el niño empiece a comer lo mismo que el resto de la familia y como siempre debemos predicar con el ejemplo.

Ofrécele al niño alimentos adecuados para su edad que pueda coger por sí mismo y chupar, "mordisquear", como fruta o pan... Puedes probar el "método" baby-led weaning, poniendo a su alcance alimentos adecuados y dejando que el niño escoja y vaya comiendo por sí mismo.
No tengas miedo a introducir nuevos alimentos, en la variedad está el gusto y los niños tienen que probar distintos sabores, incluso los que a nosotros no nos gustan.

Y no te preocupes por las migajas y las manchas. A menudo el babero no es suficiente para proteger la ropita, y podemos acabar pringados con las primeras papillas más de uno.

No vayas con prisas a la hora de comer, es mejor empezar un poco antes si tenemos que salir, pero conviene tener tiempo suficiente.

Hacer de la comida una contrarreloj provoca que las cosas no sean tan fáciles y divertidas.

Si el niño rechaza la comida o lo notas nervioso, tal vez merezca la pena esperar un poco o entretenerlo con algún juego para ver si se anima a comer, pero no forzarle porque podría ser peor y no le apetecerá sentarse la próxima vez a comer. Repetimos la cuestión de la paciencia, es importante que no nos abandone.

En esta edad los niños siguen tomando leche materna, sigue ofreciéndole. También puedes empezar a ofrecerle agua durante la comida. Si no toman pecho, notarás que piden más agua que antes. En todo caso, evita que sienta sed, ofrécele bebida más a menudo que antes de introducir la alimentación complementaria.

Si el niño está cansado o somnoliento, tal vez sea mejor posponer la hora de comer y dejar que descanse. Dar de comer a un pequeño nervioso e irritable puede hacer que la experiencia sea una espiral de malestar, también para los papás. Y seguimos buscando que la comida sea un momento relajado y feliz. Esperamos que con estos consejos lo logréis.

Fuente: http://www.bebesymas.com
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27/10/14

El cerebro del hombre cambia al cuidar de los hijos


Sabemos que el cerebro de la mujer cambia durante el embarazo para tener un mayor vínculo con el bebé una vez nace. Sabemos también que una vez el bebé ha nacido, su cerebro crece y reacciona cambiando para adaptarse a la nueva situación.

¿Y si hablamos del padre? ¿Nos pasa algo a los padres cuando tenemos un hijo? Obviamente, la respuesta depende mucho de cada padre, ya que en nuestro cuerpo no se produce ningún cambio físico, pero sí, se ha visto en un estudio reciente que el cerebro de los hombres cambia al tener hijos y cambia más cuanto mayor es el tiempo que pasa al cuidado de su bebé, hasta el punto que llega a funcionar, casi, como el cerebro de una madre.

Diferencias entre el cerebro de la madre y el padre
Para hacer el estudio, investigadores del Centro de Ciencias del Cerebro Gonda de la Universidad de Bar-Ilan, en Israel, estudiaron a 89 padres primerizos. Primero vieron cómo funcionaba el cerebro de 20 madres heterosexuales que eran las cuidadoras primarias y lo compararon con 21 papás heterosexuales que eran los cuidadores secundarios (lo que suele suceder en la mayoría de ocasiones).

A todos ellos les hicieron escáneres cerebrales mientras les enseñaban vídeos de padres interaccionando con sus hijos, para ver qué zonas del cerebro se activaban. Vieron que la diferencia era bastante clara, puesto que las mamás mostraban más actividad en la amígdala (cinco veces más) y en otras estructuras de procesamiento emocional que los padres. Esto quiere decir que las madres se preocupan más, están más comprometidas y son más conscientes de las señales de peligro del bebé, probablemente como consecuencia del embarazo, del parto y de haber asumido el rol de cuidadora principal.

Los padres, en cambio, tenían más actividad en el surco temporal superior del cerebro, que es una región que es importante para la socialización, algo así como la parte del cerebro que nos ayuda a interpretar las expresiones faciales, a procesar el habla y a entender cómo nos relacionamos con los demás. Esto viene a decir que la crianza de los padres tiene más que ver con lo racional, con la empatía, con la comprensión del sufrimiento.

Algo así como, resumiendo, decir que las madres atienden a sus hijos cuando lloran porque sienten que están sufriendo mientras que los padres les atienden porque saben que están sufriendo.

¿Qué pasa cuando es el padre el que cuida al bebé?
Ahora bien, esas diferencias que podría decirse que son estructurales, es decir, que con ellas se nace, debían confirmarse observando qué pasaba si era hombre el cuidador primario del bebé.

Para analizar esto, estudiaron a 48 padres homosexuales que estaban criando a sus hijos como cuidadores primarios. Vieron que en estos casos se activan mucho ambas regiones, la racional de los padres heterosexuales que son cuidadores secundarios y la emocional de las madres que son cuidadoras primarias. Lo más curioso es que la amígdala de estos padres se activa prácticamente al mismo nivel que el de las madres.

En palabras de Ruth Feldman, investigadora principal:
Tienen las estructuras cognitivas de los papás, pero la amígdala es sensible a las experiencias de cuidado infantil [...] Mientras más involucrados están los padres en un cuidado activo, más activará la red paterna a la red materna.

Es decir, se refiere a la red materna como la parte emocional del cerebro del hombre que se activa en mayor medida cuanto más tiempo pasa un hombre con sus hijos.

Pero ojo, no estamos hablando de amor
Por si acaso alguien está pensando que hablamos de amor, los investigadores analizaron los niveles de oxitocina (la hormona del amor) y vieron que los niveles eran muy parecidos para las madres y los padres, independientemente de si eran cuidadores primarios y secundarios.

¿Y todo esto qué quiere decir?
Pues que los padres también somos capaces de cuidar a nuestros hijos (esto ya lo sabíamos, claro) y que nuestro cerebro cambia para hacerlo posible hasta el punto que un padre, cuidador primario, llega a relacionarse con su hijo de una manera más emocional que el resto de padres, sintiendo el mismo vínculo y la misma preocupación que puede sentir una madre.

Como pegas al estudio, que me ha parecido muy interesante, echo en falta más individuos en la comparación. Por ejemplo, no sabemos cómo funciona el cerebro de un hombre que es cuidador primario de un bebé cuando su pareja es mujer, que actúa como cuidadora secundaria. Y en esta pareja, tampoco sabemos cómo actúa el cerebro de la mujer. Quizás al ejercer el papel que habitualmente llevamos a cabo los padres su parte más emocional del cerebro se active menos y se active más la social... o quizás la emocional sigue activa y aumenta la "red paterna".

Estaría bien que en próximas investigaciones tengan esto en cuenta porque así podremos ver cómo las elecciones que toma cada pareja a la hora de cuidar y criar a su bebé nos prepara de una u otra manera, según sea nuestro rol.

Por lo pronto, y como padre que ejerce el papel de cuidador secundario, tengo claro que mi vida cambió al tener a mis hijos. No sucedió el primer día, ya lo conté una vez, pero poco a poco, con el tiempo, me fui convirtiendo cada vez más en un padre cuidador, preocupado y consciente. Si mi cerebro cambió conmigo, no sé... imagino que sí, pero tampoco me preocupa.

Fuente: http://www.bebesymas.com
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26/10/14

Seis de los momentos más embarazosos que suceden cuando estás embarazada

El embarazo, o más bien sus síntomas pueden colocarnos en situaciones un poco desagradables, bien porque aún desconocemos nuestro estado, bien porque simplemente no se puede evitar.

Estas son seis de los momentos más embarazosos que suceden cuando estás embarazada que les hemos intentado poner buena cara y un poco de humor

Las primeras nauseas
A medida que pasan los días y los meses te vas conociendo y sabes más o menos qué puede provocarte las nauseas y cuando, pero al principio y sobre todo, si eres de las que tienen la suerte o desgracia, todo depende de como queramos verlo, de tener los síntomas típicos del embarazo desde el minuto cero puede que estas primeras nauseas te pillen desprevenida y te encuentres en un tierra trágame en medio del supermercado, vagón de metro o comida familiar.

La educación de los que te rodean
En esos primeros meses en que los que nadie o casi nadie a tu alrededor sabe cuál es tu estado y que en el 80% de las conversaciones con alguien te encontrarás la escena de mirada a los ojos, mirada a la cintura, mirada a los ojos, mirada a la cintura, ademán de preguntarlo... vuelta a mirar a la cintura y así hasta que alguien se decide a preguntártelo directamente. Y ahora es cuando tu te encuentras con el dilema de decirlo o mentir y que todo el mundo piense que Mr. All-brawn te ha abandonado.

La mala educación
Al contrario que en el caso anterior, ahora el problema llega de esas personas, que cuando se repartió la sutileza las pilló en el bar. Y así tenemos preguntas del tipo:

"Pero si llevas sólo x tiempo con Fulanito" (dónde X es cualquier tiempo desde 1 més a 10 años).

Pues no se te nota nada, ¿estás segura que no será un retraso? (Si, de cinco meses nada más. Unos gases con manos y pies).

Vaya, un niño/niña. Que pena chica, con lo bien que te vendría tener... Otras amigas/familia/etc., eso si que me vendría bien tener.

-¿Y cómo le habéis llamado? -Fulanito

-¿Y ese es nombre de chico?

-No, de experimento soviético.

Las caídas y sobre todo, recuperar la verticalidad
Las caídas, en público, son siempre embarazosas, pero cuando estás embarazada se le añade un plus a la ya de por sí poco deseable situación y es que recuperar la compostura. 

Cuando una se encuentra un estado normal, es decir, sin regalo en el interior, una se levanta como puede esperando que haya aparecido un ovni o similar en la zona para que todo el personal a tu alrededor no haya reparado en tu ejercicio circense, pero ahora, con un peso extra de varios kilos y un número indeterminado de brazos y piernas que se clavan por todas partes cada vez que realizas un esfuerzo o fuerzas a tu cuerpo a doblarse minimamente tardas en levantarte más o menos lo que tardarían los extraterrestres en conquistar la tierra, dos veces, y debido a tu estado cualquier ser humano a tres kilómetros a la redonda se va a acercar (siempre con su mejor intención) a comprobar tu estado (agravando tu ya de por si lógica preocupación por la caída). Así que mi consejo es que pienses que le hubiera podido pasar a cualquiera

La poca visibilidad hacia abajo del último trimestre
Ni serás la primera, ni la última que sale de casa con un calcetín de cada o con un zapato de cada par.

Tampoco serás la primera que le tenga que pedir a su pareja que le corte la uñas de los pies (aunque ojos que no ven...).

La comida siempre va a aterrizar sobre tu barriga
Aprovecha porque va a ser la temporada en la que vas a tener los manteles de casa en perfecto estado de revista, pues cualquier trozo de carne, hoja de lechuga o sopa de tu cuchara va a ir a parar justo a la zona con más superficie, en este caso, los alrededores de tu ombligo.

Estos son algunos de los momentos más embarazosos que he vivido (como acompañante claro está) con algunas embarazadas. Seguro que tenéis alguno de cosecha propia, animaros y contadnoslo.

Fuente: http://www.bebesymas.com
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25/10/14

¿Descuentos en los restaurantes si nuestros hijos se portan bien?

Seguro que tras leer el titular estáis sacudiendo la cabeza, cerrando fuerte los ojos y volviéndolos a abrir para ver si habéis leído bien, o habéis entendido bien. Pues sí, habéis leído bien. Algunos restaurantes de EE.UU. y Canadá han empezado a hacer descuentos si al acabar consideran que los niños se han portado bien. Algo que en la cuenta se traduce como "Well Behaved Kids" o niños con buen comportamiento.

El descuento parece que se mueve entre los 4 y los 5 dólares, que no es poco, y mi duda es si estos descuentos se irán extendiendo y viendo en cada vez más restaurantes. Mientras sucede, o no, voy a sacar punta al tema porque lo merece.

¿Cuál es el criterio para considerar que tienen buen comportamiento?
Lo primero es saber qué hay que hacer para que consideren que los niños se portan bien, o qué no hay que hacer. Quizás haya quien considere bien educados los niños que se lavan las manos antes de comer, que permanecen sentados en sus sillas y que se lo comen todo. 

Quizás haya quien considere que basta con que no hagan más ruido del que hacen el resto de personas que están comiendo ahí, que entonces podría no considerarse "bien educados", pues en muchos restaurantes hay personas que yo no consideraría bien educadas.

Imagino que todo se resumirá en un "no han molestado a los demás", que se traduce en "como sus hijos han sido respetuosos con los demás clientes, les premiamos".

¿Premios o castigos?
De igual modo que hay padres que han visto estos premios en sus tickets, hay otros que han visto castigos. Al parecer es menos frecuente, básicamente porque es una manera perfecta de perder clientes, pero en algunos restaurantes los padres han acabado pagando de más como castigo por tener hijos demasiado ruidosos.

Bien, ya no solo por perder clientes, que seguro que es lo que pretenden, que no vuelvan, sino porque nadie está dispuesto a pagar de más por que le digan que sus hijos han estado molestando. Seguro que de la discusión no se salva nadie.

¿Hay que premiar lo normal?
Dejando de lado si está bien o mal, aunque vaya por delante que no soy muy amigo de estos premios, lo que tendría que hacernos reflexionar es el hecho. Que los restaurantes hayan acabado premiando a los padres por tener unos hijos que se comportan bien, sin molestar a los demás, que es lo que se espera de cualquier niño y de cualquier persona, es para pensarlo un ratito.

Significa que muchos niños molestan en los restaurantes mientras sus padres comen, ríen o hacen lo que sea, sin preocuparse por lo que puedan o no estar haciendo.

Un restaurante no suele ser un lugar en el que un niño se divierta especialmente. Allí donde nosotros vemos un sitio en el que comer, descansar un poco y entablar conversaciones con el resto de adultos ellos solo ven comida y sillas, mesas y recovecos donde jugar y esconderse. 

Si comieran tanto como nosotros, aún los tendríamos un buen rato sentados. El problema es que comen menos y enseguida han acabado. Entonces empiezan a aburrirse y empiezan a buscar qué hacer para divertirse. O somos conscientes de ello y evitamos los restaurantes, o si vamos lo tenemos en cuenta y además de pedirles respeto hacia los demás, hacemos algo para evitar que pretendan divertirse por el restaurante, molestando quizás a los demás.

Pero esto lo veo yo y algunos padres, y por lo que veo, no seremos mayoría, porque si ahora hay que premiar esto, que es lo lógico, cuántos padres no lo harán y cuántos niños camparán a sus anchas por todas partes, molestando a los que comen y trabajan.

No, no hay que premiar lo normal. Yo no quiero que mis hijos sean respetuosos para que así me bajen 4 o 5 euros la cuenta. Yo quiero que sean así porque quiero que los demás lo sean conmigo y con ellos.

Es muy triste que hayan acabado así, pero supongo que no se les ha ocurrido nada mejor para conseguir que los padres estén por sus hijos. Solo espero que no se les gire en contra y los restaurantes que no lo hacen no se enfaden. Ya sabemos que hay gente para todo, y seguro que habrá quien diga "vamos a ese, que ahí no pagan si se portan bien, y así pueden hacer lo que quieran".

Fuente: http://www.bebesymas.com
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