22/5/15

Guía rápida para el cambio de pañal


Es una cuestión que, cuando no se es padre, puede parecer inalcanzable, difícil y un poco repulsivo. Pero que en cuanto te pones a practicarla, acabas siendo todo un experto y ves que es bastante sencillo y te acostumbrarás a "convivir" con el pañal de tu bebé y su contenido. Esta es una guía rápida en cinco pasos para el cambio de pañal.

Porque no es tan complicado y esperamos que sea de utilidad para aquellos que dentro de poco van a tener que empezar a lidiar con meconios, cacas y pipís varios.

Tenlo todo preparado. Extiende el cambiador si estás fuera de casa en el lugar adecuado, estable y coloca todo lo que necesites al alcance de la mano. En casa, suele estar todo preparado en la zona del cambiador, pero no está de más comprobar de vez en cuando que no falta de nada. El motivo de estos preparativos es que no podemos dejar al bebé solo en el cambiador si se nos ha olvidado algo.

Quítale la parte inferior de la ropa (body, pelele, leotardos...), abre el pañal sucio y levanta al bebé por los tobillos hasta la zona de los riñones (con el cuele en alto, sin tocar pañal ni cambiador) para empezar la limpieza. Desplaza el pañal sucio hacia abajo para que no le roce la piel.

Limpia bien la zona del pañal, utilizando toallas húmedas especiales para bebés o un paño limpio humedecido. Si el pañal es solo de pipí, puedes quitarlo de debajo del bebé y colocar el nuevo. Si es de caca, puedes doblar para "envolver" la parte sucia y desplazar el pañal de modo que la parte limpia sea en la que apoyemos al bebé si fuera necesario. Esto es así para intentar evitar manchar el cambiador de heces (ya que la limpieza en el caso de cacas es más laboriosa y ha de ser más exhaustiva). Recuerda revisar todos los pliegues para comprobar que no queda suciedad.

Añade al culete crema protectora (uno de los imprescindibles en la cosmética del bebé) que aísla a la piel de la humedad y las heces, previniendo irritaciones de la delicada piel, tan expuesta y propensa a ellas.

Quita el pañal sucio y coloca el limpio (esto se puede hacer también antes de añadir la crema, una vez está limpia la zona). Comprueba que lo poner correctamente (parte trasera y delantera como corresponden), con los adhesivos a la altura del ombligo (si aún tiene el cordón con la pinza, ha de quedar por debajo). El pañal no ha de apretarle pero sí mantenerse ajustado al cuerpo del bebé (¡no utilices tallas inadecuadas para evitar "contratiempos"!).

Finalmente, recuerda que los pañales todavía no tienen alarma para avisar de cuándo están mojados (al menos los que usamos normalmente), de modo que no olvides revisar al bebé cada cierto tiempo para evitar que haya exceso de humedad y se enrojezca o se irrite la zona, aparezca dermatitis...

Esperamos que esta guía rápida para el cambio de pañal os sea de utilidad, puede mostrarnos a todos que no es tan difícil cambiar al bebé y que siga limpito... hasta el próximo cambio, que en ocasiones no tardará demasiado... ¡Verás cómo al principio parece que los pañales se solapan!

Fuente: http://www.bebesymas.com
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